Nueva York, E.U.A. (Agencia Fides, 09/01/2016) – La devoción al Nazareno Negro de Manila no
tiene fronteras, y así, mientras que todos los caminos de Manila
conducen a la Basílica Menor del Nazareno Negro en Quiapo, muchos
devotos en Nueva York, que no pueden volar a casa para unirse a las
festejos en Manila, pueden participar en Manhattan, en la conmemoración
de los 410 años de devoción popular de los filipinos al icono religioso
de Jesús en su camino al Calvario.
El arzobispo Bernard Auza, Observador Permanente de la Santa Sede ante
las Naciones Unidas, presidirá la Santa Misa hoy en Nueva York, que se
celebrará en la Iglesia de la Santa Cruz, cerca del Times Square. Mons.
Auza, que es oriundo de Talibon, era Nuncio Apostólico en Haití, cuando
el devastador terremoto golpeó la capital, Puerto Príncipe, en 2010.
Después de la Misa, está programado un encuentro de celebración. En días
anteriores, las comunidades filipinas con sede en varias parroquias de
Nueva York han conmemorado la fiesta del Nazareno Negro con novena y
procesiones. Los filipinos que emigraron a los
Estados Unidos y otros
países siempre han llevado consigo esta devoción.
La estatua del Nazareno Negro representa a Jesús doblado bajo el peso de
la cruz. Fue llevada a Manila por un sacerdote agustino español en 1607
a bordo de un buque que viajaba desde México. Según la tradición, el
barco se incendió durante el viaje, pero la imagen de Cristo se salvo
milagrosamente del fuego tiñéndose de negro. A pesar de los daños, la
población de Manila decidió preservar y honrar la imagen. Desde
entonces, la estatua se llama el Nazareno Negro y muchas personas
aseguran que han recibido la curación de enfermedades al tocar la
superficie de la estatua.