Las
dos parroquias del Vaticano, Santa Ana y San Pedro, respondieron con
prontitud a esa solicitud en colaboración con el Limosnero Pontificio,
el Arzobispo Konrad Krajewski y con la Comunidad de San Egidio. Santa
Ana acoge en la zona del Borgo a una familia siria formada por un
matrimonio con dos hijos.
De
igual modo, la parroquia de la Basílica de San Pedro, en un piso grande
situado en la zona de Gregorio VII, alberga a una familia eritrea: una
madre con cinco hijos, tres de los cuales ya viven con ella mientras los
otros dos están todavía en un campo de refugiados en Etiopía aunque la
Comunidad de San Egidio espera que se unan al resto de la familia en
Italia a finales de mes o dentro de pocas semanas. El hijo más pequeño
nació en Noruega, donde llegó la familia y desde donde fue enviada a
Italia por el Tratado de Dublín. En el mismo apartamento vive una señora
amiga de la familia con su hijo pequeño.