Lingayen, FILIPINAS (Agencia Fides, 13/01/2016) - La Iglesia tiene que ocuparse principalmente
de las cuestiones espirituales y pastorales, y no dar la idea de ser
una empresa comercial: con este intento, la Arquidiócesis católica de
Lingayen-Dagupan, al norte de Manila, ha decidido cerrar varias tiendas
religiosas gestionadas por las parroquias, limitándolas a lo mínimo. El
arzobispo Sócrates Villegas, quien también es el presidente de la
Conferencia Episcopal, ha explicado que la decisión sirve a no dar a la
gente “una falsa impresión” de que la Iglesia está demasiado empeñada en
actividades que van más allá de su misión espiritual.
Según la información de la Agencia Fides, esta decisión se ha tomado y
acordado durante una reunión reciente con el clero diocesano. Durante la
reunión, también se ha señalado que en las parroquias también se venden
algunos materiales impresos “que no están relacionados con la devoción o
la catequesis”. “Hemos elegido el camino de la prudencia pastoral”, ha
dicho el arzobispo.