Chocó, COLOMBIA (Agencia Fides, 12/10/2017) – A pesar del cese del fuego, de los intentos de
pacificación y de los pasos hacia la reconciliación nacional, continúan
los actos de violencia en la zona meridional de Colombia.
Alrededor de la mitad de las personas que se han visto obligadas a
trasladarse a Colombia en 2017 son del departamento de Chocó (suroeste):
lo ha fatto notare el director de la Secretaría Nacional de Pastoral
Social, mons. Hector Fabio Henao. “Se han producido unos 11.000
desplazamientos y cerca de 5.000 de estas personas provienen de Chocó”,
ha dicho Mons. Henao hablando con la radio local “La FM”, y ha agregado
que “el departamento está atravesando un momento crítico”.
Aunque la Iglesia Católica ha informado previamente que el alto el fuego
entre el gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional
(ELN) sigue adelante sin problemas desde el 1 de octubre, Mons. Henao ha
declarado que la situación en Chocó es crítica, porque otras
organizaciones criminales se encuentran en esa zona y siguen atacando a
la población civil. En este sentido, considera necesario que el gobierno
y el ELN se reúnan para mejorar la situación de esta población tan
puesta a prueba.
En varias ocasiones la Agencia Fides ha informado de la denuncias
realizadas por Mons. Juan Carlos Barreto, obispo de la diócesis de
Quibdo, quién pide “inversiones sociales para detener la violencia”). La cese del fuego entre el ejército y la
policía y el ELN, acordado por ambas partes,
continuará hasta el 9 de enero de 2018 e incluye el compromiso de la
guerrilla de suspender los secuestros y atentados contra las
infraestructuras petroleras del país. Sin embargo, los actos de
violencia que se producen en el campo y en los lugares alejados de la
ciudad siguen siendo frecuentes.
Hace sólo dos días, el obispo de la diócesis de Neiva, Monseñor Froilán
Tiberio Casas Ortiz, denunció el asesinato de 6 campesinos en la zona de
Tumaco. El 5 de octubre, durante una operación policial para eliminar
las plantaciones de coca, hubo un choque entre campesinos y la policía,
del que resultaron 6 campesinos muertos y 20 heridos. Las autoridades
están tomando medidas, pero la situación sigue siendo tensa en la zona.
La primera reacción de la población es la impotencia, seguida por la
fuga.
Mientras que en algunas zonas de Colombia la población continúa sufriendo,
la Iglesia Católica está realizando un esfuerzo para continuar en el
camino de la paz, y en estos días en Bogotá, capital de la nación, ha
realizado el séptimo Congreso Nacional de Reconciliación promovido a
través de la Secretaría de Pastoral Social. El Congreso, titulado
“Colombia es capaz de reconciliación”, se celebra a un mes de distancia
de la histórica visita del Papa Francisco en un momento caracterizado
por el proceso de implementación del acuerdo de paz con la ex guerrilla
de las Farc y la fase de alto el fuego entre el gobierno y la guerrilla
del ELN. El objetivo del Congreso, que continuará hasta el viernes 13,
es recopilar propuestas de experiencias internacionales de consolidación
de la paz, analizar el estado de progreso, los retos y las
oportunidades para implementar los acuerdos de paz.