Sucre, BOLIVIA (Agencia Fides, 16/10/2017) – Comprometerse a intervenir más en la defensa de
la vida de los más vulnerables, contra la trata y tráfico de personas,
en la migración y contra el peligro de perder la democracia: este es el
objetivo expresado por los más de 1.500 asistentes al VII Congreso
Misionero Nacional celebrado en Sucre.
Según la información de la Agencia Fides, obispos, sacerdotes y laicos,
han participado en la asamblea bajo el lema “el Evangelio es Alegría,
¡Anúncialo!”. El VII Congreso Misionero ha permitido a los católicos de
Bolivia “analizar su responsabilidad profética en la sociedad, en la
familia, en la política y en todos los ámbitos donde hace falta la
presencia del Evangelio de Jesús”, se lee en la nota enviada a la
Agencia Fides por una fuente local.
En las conclusiones que se leyeron ayer en el acto de clausura en el
auditorio del colegio Sagrado Corazón, los participantes han constatado
que hay “un débil testimonio y una gran pasividad ante los
acontecimientos y las nuevas leyes que despenalizan y promueven el
aborto, imponen la ideología de género contraria a la identidad natural
de la persona y que afectan a la familia y a la sociedad”.
Fortalecidos por el Evangelio y por el Espíritu Santo, después de cinco
días de reunión, los participantes han afirmado que la Iglesia Católica,
mayoritaria en Bolivia, debe involucrarse más en la lucha contra la
trata y tráfico de personas, la protección de las víctimas y además debe
abordar con más fuerza la migración del campo a la ciudad.
La misión profética debe impulsar a los misioneros a estar presentes en
las organizaciones sociales, juntas vecinales, sindicatos,
universidades, incluso en el nivel político, especialmente para la
defensa de la vida y los derechos humanos. Además es necesaria una
atención mayor hacia la familia, las situaciones de abandono, separación
y divorcio.
El viernes 13 de octubre, en la Misa concelebrada por varios obispos y
sacerdotes en la Plaza 25 de Mayo, el Presidente de la Conferencia
Episcopal Boliviana, Su Exc. Mons. Ricardo Centellas, ha invitado a
todos a convertirse en una “iglesia en salida”, a salir a las calles al
encuentro de los niños, jóvenes, obreros, migrantes y comunidades
campesinas para presentarles el Evangelio de Jesús ante los intentos
gubernamentales de imponer la cultura de la muerte.
Luego ha denunciado la manipulación de la vida que se hace por intereses
ideológicos y económicos que contradicen la vida, no respetan ni hacen
respetar los derechos humanos. Mons. Centellas ha pedido también que “no
se permita que la división sea más fuerte que la unión, en las
familias, en las parroquias y en la patria boliviana. ¡Tenemos que ser
apóstoles de la unidad!”.
A continuación ha añadido con fuerza ante cientos de personas que
participaban en la Eucaristía: “No podemos permitir que los populismos
poco a poco se conviertan en dictaduras en nuestra sociedad, no podemos
permitir que maten el TIPNIS (Territorio indígena del Parque Nacional de
Sécure). Por eso, ante esta cultura de muerte, con el espíritu de
Jesús, tenemos que decir que no nos vencerán”.
Las últimas palabras han sido del Arzobispo de Sucre, Mons. Jesús Juárez, como diócesis anfitriona
del evento: que después de dar las gracias a los organizadores por el
éxito de este encuentro tan grande ha recordado que “la tarea de los
misioneros es hacer realidad las conclusiones del VII Congreso Nacional
en sus jurisdicciones que se realizará en Santa Cruz dentro de unos
meses”.