Washington, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
(Agencia Fides, 14/10/2017) – Los hispanos en los Estados Unidos son el grupo que
más sufre el hambre y la pobreza, muy por encima del resto de la
población en general, según un análisis de la organización “Pan para el
Mundo” publicada estos días siguiendo los datos recogidos y verificados
por los organismos estatales. Según la organización caritativa
cristiana, en el 2016 el 18,5% por ciento de las familias latinas de
Estados Unidos batallaban el pasado año para conseguir alimentos
suficientes para vivir, frente al 12,3% de las familias en general.
Casi uno de cada cinco hispanos (19%) ha vivido en condiciones de
pobreza, frente a una tasa general de pobreza de 12,7%. La inseguridad
alimenticia tiene un gran impacto en los niños ya que 24% de los niños
hispanos tiene el doble de probabilidades de no tener acceso a comidas
saludables respecto al 14% de los no latinos. Además el 30% de las
familias encabezadas por un hispano indocumentado y casi un 35 por
ciento de las familias latinas encabezadas por madres solteras, viven
por debajo de la línea de pobreza.
El obispo cristiano Jose Garcia, asesor ejecutivo de la organización, ha
afirmado que pese al papel clave que los hispanos desempeñan en
fortalecer la economía estadounidense y a pesar de su gran esfuerzo,
“hay millones de familias que no se pueden sustentar”. “Con una economía
más fuerte, nuestro país puede hacer mejores inversiones en programas
que reduzcan el hambre y la pobreza” ha añadido. En este informe
recibido en la Agencia Fides, la organización informa que según los
estudios efectuados, a los latinos se les paga menos y que tienen tasas
más altas de desempleo que la población en general.
En la presentación del informe, el obispo Garcia ha instado a las
autoridades a hacer inversiones fundamentales en los programas de
asistencia pública y a abstenerse de recortar el presupuesto de los
programas existentes. “Los recortes presupuestarios que ahora se
discuten en el Congreso debilitan a las comunidades latinas y perjudican
la capacidad de nuestra nación de acabar con el hambre”.
“Pan Para el Mundo”es una asociación cristiana que exhorta a los líderes
de los Estados Unidos a erradicar el hambre en este país y en el mundo.
“Estamos animados por la gracia de Dios en Jesucristo, para trabajar por
un mundo sin hambre” se lee en su presentación. El compromiso está
dirigido al cambio de esas políticas, programas y condiciones que
permiten la persistencia del hambre y de la pobreza. “Es posible
erradicar el hambre en nuestro tiempo. Cada uno de nosotros, pero
especialmente nuestro gobierno, debe hacer su parte. En el Congreso, y
con el trazo de una pluma, se pueden redirigir millones de dólares a
través de políticas públicas que afectan a millones de personas. Al
hacer que nuestras voces sean escuchadas en el Congreso, contribuimos a
que las leyes de nuestra nación sean más equitativas, compasivas y así,
podemos erradicar el hambre”.