Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 06/10/2017) – El gobierno de la región paquistaní de Sindh,
en el sur de Pakistán, ha publicado un bando de concurso público a
finales de septiembre para algunos puestos de trabajo en la
administración de policía. Entre los puestos está el de encargado de
mantenimiento, mecánico para automóviles, obreros y también para el
trabajo de “limpieza”. Para esta última ocupación se especifica: “Sólo
para los no musulmanes”. Se trata de una discriminación religiosa
institucionalizada.
“Esta especificación es una violación flagrante del artículo 26 de la
Constitución de Pakistán que, entre los derechos fundamentales, habla en
concreto de 'no discriminación' para acceder a los lugares públicos,
con respecto a todos los ciudadanos”, señala a la Agencia Fides Anjum
James Paul profesor católico paquistaní y presidente de la “Pakistan
Minorities Teachers’ Association” (PMTA). Anjum James Paul era un
compañero de escuela de Shahbaz Bhatti, el ministro católico asesinado, y
con él comparte el compromiso con los derechos humanos y la promoción
de las minorías religiosas en el país. Hoy nos dice a la Agencia Fides:
“Es una discriminación estatal. Es un trato vergonzoso reservado a las
minorías religiosas. Según la Constitución, todos los ciudadanos tienen
iguales derechos y deberes. Es tiempo de poner fin a esta práctica
discriminatoria en boga no sólo de las relaciones sociales, sino también
en las instituciones y las
estructuras del Estado. El gobierno regional de Sindh también debe
seguir la disposición de reservar a las minorías religiosas el 5% de los
puestos estatales disponibles, en todos los niveles, pero no lo hace”,
añade el profesor.
El tema de la discriminación contra las minorías religiosas en Pakistán
se repite cíclicamente en el debate público con motivo de la “Jornada
Nacional de las Minorías”, que se celebra en la nación cada 9 de agosto.
“Los ciudadanos pakistaníes no musulmanes se ven obligados a aceptar
empleos humildes, que se reservan sólo para ellos, como limpiadores,
peluqueros, trabajadores domésticos, barrenderos, fruto de la antigua
concepción de casta”, explica Samson Salamat de la organización Rwadari
Tehreek.
Las minorías religiosas en Pakistán recuerdan el conocido discurso de
Ali Jinnah, fundador de Pakistán, quien el 11 de agosto de 1947 en la
asamblea constituyente declaró: “Todos somos ciudadanos del mismo
estado. Debemos mantener este principio frente a nosotros como nuestro
ideal. Así, se descubrirá que con el paso de los años los hindúes
dejarán de ser hindúes y los musulmanes dejarán de ser musulmanes, no en
un sentido religioso, porque esta es la fe personal de cada individuo,
pero sí en el sentido político como ciudadanos del Estado”.
Desde el nacimiento de Pakistán, en 1947, las minorías religiosas fueron
concebidas como “una parte integral de la nación” por Ali Jinnah, de
modo que su presencia está representada simbólicamente en la bandera
nacional, donde la parte verde representa la mayoría musulmana, mientras
que la blanca indica las minorías no musulmanas.
Hoy el foro de la sociedad civil hace un llamamiento al gobierno para
que adopte un paquete de reformas constitucionales para poner fin a la
discriminación y a los prejuicios, asegurando una efectiva participación
política y representación de las minorías religiosas.
Pakistán se caracteriza por el pluralismo religioso, étnico y
lingüístico: los musulmanes son más del 90% de los 180 millones de
personas, pero también hay ahmadíes, cristianos, bahá'ís, budistas,
hindúes, jainistas, judíos, parsis y sijs. En general, las minorías
representan alrededor del 8% de la población.