Sirte, LIBIA (Agencia Fides, 07/10/2017) – La Fiscalía General de Libia ha confirmado
oficialmente este viernes 6 de octubre, el hallazgo de los 21 cristianos
egipcios degollados en 2015 por los yihadistas vinculados al Estado
Islámico (Daesh) en una zona costera de la ciudad de Sirte. Según los
canales de comunicación del fiscal egipcio, los cuerpos fueron
encontrados en una zona costera en las afueras de la ciudad, con las
manos atadas a la espalda y vestidos con los mismos trajes de color
naranja que se veían en el vídeo macabro de los verdugos del momento de
su decapitación. También se han encontrado sus cabezas junto a los
cuerpos, y se están llevando a cabo procedimientos para identificar a
las víctimas de la matanza mediante análisis de ADN.
A finales de septiembre el Procurador general
líbico Al Sadiq al Sour anunció que se había individuado el lugar donde
se encuentran enterrados los restos mortales de los 21 cristianos coptos
degollados por los yihadistas del Estado Islámico (Daesh ). La
identificación del lugar de sepultura de los cuerpos de las victimas fue
vinculada por el mismo procurador a la detención de un hombre acusado
de haber tomado parte en la masacre, reivindicada por los yihadistas con
la publicación en la red de un macabro vídeo de la decapitación
colectiva. El Procurador Al-Sadiq al-Sour también dió la noticia de la
identificación del hombre que gravó las escenas y montó el vídeo. La
noticia de la posible recuperación de los cuerpos de los 21 coptos se
propagó rápidamente por todo Egipto, generando gran entusiasmo,
especialmente en las comunidades coptas de la región de Minya, de donde
provienen la mayoría de las víctimas de la masacre.
Pero en los
últimos días, las familias de los 21 coptos que
fueron asesinados en Libia han dirigido al Ministerio de Relaciones
Exteriores egipcio una solicitud urgente para que confirme el hallazgo
de los restos de sus familiares. En el mensaje, publicado por la Agencia
Fides, las familias confirmaban que la noticia del posible hallazgo les
había suscitado esperanza y que oraban por que los restos mortales de
sus familiares pudiesen “regresar a Egipto, a su iglesia, y convertirse
en una bendición para todo el país”. Pero se lamentaban de que con los
días, las autoridades de Libia y Egipto no habían dado ninguna
indicación del hallazgo, mientras en los medios de comunicación de ambos
países habían comenzado a circular miles de suposiciones e
indiscreciones contradictorias, incluidas algunas que negaban todo lo
anunciado por el Procurador líbico.
El vídeo de la decapitación de los 21 coptos fue subido a la red por
sitios yihadistas el 15 de febrero. Apenas una semana después de su
decapitación, el patriarca católico ortodoxo Tawadros II decidió
inscribirlos a todos en el Synaxarium, el libro de los mártires de la
Iglesia Copta, estableciendo que su memoria fuese celebrada el 15 de
febrero.