Bhubaneswar, INDIA (Agencia Fides, 03/10/2017) - La comunidad católica en el estado indio
de Orissa (o Odisha), víctima de violencias y masacres en los últimos
años, no se ha desanimado y ha generado nuevas vocaciones a la vida
consagrada: según la información de la Agencia Fides, ayer, 2 de
octubre, fue un día memorable para la Hna. Rebika Pradhan y para la Hna.
Anjali Singh, de la comunidad del Distrito de Kandhamal, Orissa,
quienes emitieron la profesión perpetua de votos en la iglesia de San
Vincenzo en Bhubaneswar, junto con otras cinco Hermanas de San Joseph of
Annecy provenientes de los estados de Orissa, Andhra Pradesh y
Telengana. La ceremonia oficial estuvo presidida por el Obispo de
Berhampur, Monseñor Sarat Chandra Nayak. Para la ocasión había 30
sacerdotes, 35 hermanas y 2.000 fieles.
“La vida tiene significado sólo cuando se da a los demás. Si no tienes
nada que dar, no vale la pena vivirla”, ha dicho Mons. Nayak en su
homilía. “Cada niño nacido es una señal de que Dios no ha perdido la
esperanza en la humanidad, y en cada religiosa y sacerdote Dios no ha
perdido su esperanza”, ha añadido. “Ustedes son las joyas de la Iglesia,
ustedes son su gracia y ustedes son sus hijos. Vuestras sonrisas deben
cubrir al pueblo de Dios en todas partes”, ha dicho Mons. Nayak citando
al Papa FRANCISCO.
“¿Por qué los cristianos son masacrados y marginados? Estas eran
preguntas que me acompaban en mi recorrido vocacional”, ha dicho a la
Agencia Fides, la Hermana Rebika Pradhan, recordando la triste
experiencia del 2008. “La respuesta me llegó al ver la muerte de más de
100 personas sólo por testimoniar su fe en Jesucristo. Me he fortalecido
y perseverado en mi vocación a la vida religiosa para la gloria de
Dios”, ha añadido la hermana Pradhan.
La religiosa es originaria de Belkoti, en el distrito de Kandhamal,
parte de la archidiócesis de Cuttack-Bhubaneswar, donde explotó la
violencia anticristiana en 2008. Es la más grande de la familia, tiene
dos hermanas y dos hermanos. Actualmente enseña en la Escuela St. Joseph
en Bhubaneswar.
La otra religiosa, la hermana Anjali Singh, también es nativa de
Kandhamal. “La primera ola de violencia que tuvo lugar en mi parroquia
de Bamunigam en Kandhamal en la temporada navideña de 2007 fue
impactante para mí. Los cristianos habían instalado un arco de luces en
la calle como signo de celebración. Alrededor de 150 o 200 hindúes
radicales lo destruyeron. El día de Navidad hubo violencia contra los
cristianos que, con el tiempo, se enfrentaron a disturbios sistemáticos
en los que participaba el grupo radical Viswa Hindu Parishad (VHP).
Muchas iglesias fueron quemadas y mucha gente masacrada. Odisha se había
convertido en el centro de la violencia anticristiana”, explica la
hermana Anjali Singh. “Los fundamentalistas hindúes destruyeron iglesias
en 2008 por segunda vez. Al oir el grito de consuelo de los fieles fue
una de las razones de mi vocación a la vida religiosa. Mi pueblo ha
sufrido y muerto por la violencia anticristiana para dar testimonio de s
u fe en
Jesucristo: esto me dio suficiente fuerza y valor para seguir adelante y
testificar que Dios es justo y ama la paz”, añade la hermana Singh.
La hermana Anjali Singh es originaria de Alanjuri, archidiócesis de
Cuttack-Bhubaneswar, donde se produjeron los primeros disturbios en la
Navidad de 2007. Tiene cuatro hermanas y tres hermanos. Es la cuarta de
la familia. Una de sus hermanas, Gitanjali, es religiosa de las Hermanas
de la Caridad de los Santos Bartolomea Capitanio y Vincenza Gerosa
(SCCG). Uno de los hermanos, Ranjit, es sacerdote de la Sociedad
Misionera India (IMS), provincia de Varanasi. “Quiero ser mensajera de
paz, armonía y amor en mi vida religiosa”, ha dicho la hermana Anjali.
“Hoy estoy muy feliz de que Dios haya llamado a mi hija a ser
instrumental a Su gloria”, ha declarado el padre Bipin Bihari Singh. “La
violencia contra los cristianos en Kandhamal no nos ha desanimado, de
hecho ha fortalecido nuestra vocación”, concluyen las religiosas.