Antioquía. COLOMBIA (Agencia Fides, 04/10/2017) – El sacerdote Abelardo Antonio Muñoz Sánchez,
de 41 años, ha sido asesinado durante un intento de robo, en el barrio
de San Antonio en Rionegro, en la carretera principal que conduce a La
Ceja.
Según la información facilitada por el coronel Javier Morales Cárdenas,
comandante adjunto de la Policía de Antioquía, a la prensa local,
también recibida en la Agencia Fides, el asesinato ocurrió a las 10:50
del martes 3 de octubre, cuando dos criminales se enfrentaron al
sacerdote mientras bajaba de un taxi. “Se le acercaron dos personas en
moto, que lo intimidaron con una pistola para que le entregaran su
bolsa, donde supuestamente tenía que tener dinero en efectivo, y al
negarse, le dispararon varias veces causando su muerte”, ha explicado
Morales. Más tarde, en La Ceja, la policía logró capturar a los
delincuentes.
Don Abelardo Antonio Muñoz Sánchez, de la diócesis de Girardota, era
sacerdote desde hacía 10 años y trabajaba desde hacia 4 meses en la
parroquia de Cisneros, en el departamento de Antioquia. “La Diócesis de
Girardota invita a todos los creyentes a unirse a nosotros en una
oración por la paz y la reconciliación entre todos. Pedimos al Señor que
conceda paz y alegría eterna a nuestro sacerdote Abelardo Muñoz.
Nos unimos en el Señor a su familia, al presbiterio de Girardota y a las
comunidades en las que el padre ejercía su ministerio. Cristo, el Señor
que ha resucitado, nos conceda a todos su fuerza” se lee en el
comunicado de la diócesis enviado a la Agencia Fides. El comunicado,
firmado por Mons. Guillermo Orozco Montoya, obispo de Girardota, informa
también que los funerales se llevarán a cavo hoy 4 de octubre, en la
Catedral de Río Negro.
Ni siquiera un mes después de la visita del Papa Francisco, misionero de
paz en Colombia, llega la noticia de la muerte violenta de otro
sacerdote en el país latinoamericano. El 27 de julio de 2017, en la
Parroquia de Raudal, en el pueblo de Puerto Valdivia, fue asesinado
Diomer Eliver Chavarría Pérez en el
departamento de Antioquia. “Sacrificado en el ejercicio de su misión”
como estaba escrito en el comunicado del Obispo, el Padre Diomer tenía
31 años y murió el día de su cumpleaños.