Mango, TOGO (Agencia Fides, 11/10/2017) - Los enfrentamientos en la ciudad de Mango, al
norte de Togo, continúan, debido a las protestas de los partidarios de
la oposición que llevan meses pidiendo la reforma de la constitución.
Según la edición on-line de la revista Jeune Afrique, miles de personas
han salido a las calles de varias ciudades de Togo, pero los incidentes
más graves se han producido en la localidad de Mango, donde los
manifestantes han incendiado automóviles y viviendas. En otras ciudades
del norte del país, como Bafilo y Dapaong, se han enfrentado entre sí la
policía y los manifestantes.
“La intervención de Mons. Dominique Banléne Guigbile, obispo de Dapaong,
sobre los acontecimientos que estamos viviendo ha sido inmediata,
especialmente sobre lo que ha ocurrido en Mango, su diócesis”, comenta a
la Agencia Fides el padre Silvano Galli, misionero de la Sociedad de
Misiones Africanas (SMA).
“La población de Mango y sus alrededores está profundamente traumatizada
y herida por el estado de guerrilla urbana que se vive en la ciudad
desde hace varios días. Estos desafortunados acontecimientos han
socavado aún más la paz y la cohesión social que ya estaban amenazadas
por las repetidas tensiones socio-políticas que se han registrado en los
últimos años.
Entre la población se vive un clima de psicosis, miedo, desconfianza y
sospecha, lo que compromete peligrosamente su aspiración fundamental y
legítima a la fraternidad y a la convivencia en la diversidad”, dice
Mons. Guigbile.
“Como líder del pueblo de Dios en esta región de la Sabana, expreso la
compasión y solidaridad de los pastores, fieles y comunidades cristianas
de la Iglesia Católica a todos aquellos que han sido tocados por estos
eventos. Condenamos firmemente esta violencia indiscriminada y
expresamos nuestra profunda indignación por la brutalidad con la que se
trata a los ciudadanos. Apelamos a la conciencia de todos y pedimos
justicia para las víctimas; las personas inocentes no deben ser
castigadas en lugar de los verdaderos culpables; el respeto por los
derechos y la dignidad de la persona deben estar garantizados para
todos”, continúa el Obispo.
“Por último, invitamos a todos a renunciar a toda forma de violencia y a
tomar firmemente el camino de la verdad, del respeto por los demás, de
la tolerancia, del perdón y de la cultura de la vida juntos, algo
indispensable para la paz y la cohesión social que todos los togoleses
piden. Es el momento de que se haga realidad el que “nunca más sobre la
tierra de nuestros antepasados”, constantemente bañada por la sangre de
sus hijos derramada por sus propios hermanos y hermanas. Para hacer
esto, debemos desarmar nuestros corazones del rencor destructivo y
asesino que socava la vida individual y envenena las relaciones
interpersonales y sociales. La sacralidad de la vida humana creada a
imagen y semejanza de Dios es uno de los valores fundamentales
compartidos por todos los togoleses, sin importar sus orígenes, su
religión o su grupo de pertenencia. Busquemos mantener esta preciosa
herencia, ser constructores de paz, promover la vida y prevalecer sobre
la cultura d
e la
violencia y la muerte” concluye Mons. Guigbile.