Jerusalén, TIERRA SANTA (Agencia Fides, 27/02/2021) – “Rezo todos los días recordando a cada uno de ustedes, ofreciendo alabanzas, gracias e intercesiones, reconociendo que 'Su gracia nos basta y se manifiesta plenamente en nuestra debilidad'”. Así lo dice, Theophilos III, Patriarca greco ortodoxo de Jerusalén, en una carta abierta recibida por todos los Patriarcas y Primados de las Iglesias Ortodoxas. El mensaje, publicado al comienzo de la Cuaresma ortodoxa, representa un llamamiento para curar las heridas que han desgarrado la comunión de las Iglesias ortodoxas en los últimos años. Malentendidos y conflictos que comenzaron con la no participación de algunas Iglesias ortodoxas en el Concilio Pan-ortodoxo de Creta (2016) y luego estallaron con el conflicto entre el Patriarcado de Moscú y el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla con respecto al estatus canónico de las comunidades ortodoxas en Ucrania.
En su llamamiento, salpicado de citas tomadas de las cartas de San
Pablo, el Patriarca Theophilos señala la oración de intercesión
recíproca y la penitencia como los únicos remedios útiles para curar las
heridas y redescubrir la armonía entre hermanos. “Continuemos a
sostenernos los unos a los otros en la oración”, escribe Theophilos, “y
buscando formas de asegurarnos de que nuestras iglesias locales puedan
llevar esperanza, bendición y alegría las unas a las otras”. Como dice
San Pablo, “Sobrellevad los unos las cargas de los otros y así
cumpliréis la ley de Cristo”. También nos unimos en oración a nuestro
hermano, Su Santidad el Patriarca Bartolomé, con nuestros compañeros
Primados ortodoxos, y seguimos sirviendo juntos al crecimiento de
nuestra comunión”.
En la carta patriarcal, el llamado a la unidad de las Iglesias ortodoxas
se entrelaza con las reflexiones sobre la situación histórica actual,
tan severamente marcada por la pandemia. Una condición que hace aún más
urgente que todos los cristianos dejen a un lado las divisiones y
confiesen juntos la fe, la esperanza y la caridad por el bien de la
humanidad que sufre. Theophilos recuerda que el año pasado algunos
Primados de las iglesias ortodoxas, incluido el patriarca de Moscú
Kirill, se reunieron en Ammán para discutir las recientes laceraciones
de la ortodoxia. “Ninguno de nosotros”, señala ahora el Patriarca
Ortodoxo de Jerusalén, “imaginaba que nuestro encuentro estaba al borde
de una catástrofe sanitaria mundial, de una escala nunca antes vista en
el tiempo de nuestras vidas”. La pandemia - añade Theophilos “nos ha
pedido que miremos a nuestras comunidades, a las que Dios nos ha llamado
a servir, que levantemos los corazones de la desesperación y los
volvamos al Señor, que nos da esperanza. Sabemos que 'cuando todavía
éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Más aún ahora, justificados
por su sangre, seremos salvados de la ira por Él’”.
Como sello de su carta, el Patriarca Theophilos ofrece a la reflexión de
los Primados ortodoxos el pasaje de un himno tomado del Triodion, el
libro de Cuaresma de la liturgia bizantina: “Hermanos, no oren como el
fariseo, porque el que se exaltan será humillado. Humillémonos ante
Dios, y con lágrimas y sollozos repitamos como el publicano: Señor, ten
piedad de nosotros pecadores”.