CIUDAD DEL VATICANO (Agencia Fides, 05/10/2017) – “El futuro de la fe cristiana en
Japón está relacionado con el anuncio del Evangelio por parte de los
japoneses a los japoneses. Es importante que este pueblo, 500 años
después de su primera evangelización, sienta que el cristianismo no es
un elemento de la cultura occidental, sino que el Evangelio es un don
para Japón, que sientan que Cristo tiene algo que decir y dar a la
nación japonesa”: así lo declara el Cardenal Fernando Filoni, Prefecto
de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, hablando sobre
la evangelización en el país de Sol Naciente tras su reciente viaje
pastoral a Japón realizado del 17 al 26 de septiembre.
El Cardenal sigue explicando: “Los cristianos japoneses, en su fervor y
en su testimonio de vida, son admirables: no olvidemos que las raíces de
su fe están ahondadas en la preciosa experiencia de los mártires; y no
se puede olvidar la extraordinaria historia de los 'cristianos ocultos'
que han vivido y custodiado el depósito de la fe durante más de dos
siglos. En ese pasaje histórico, está claro que ha habido un plan de
Dios, una gracia de Dios que ha trabajado en esa tierra y en las vidas
de esas comunidades. Los fieles en aquel seguramente habrán orado,
diciendo: 'Señor, completa la obra de tus manos. El Evangelio había
llegado a Japón gracias a unos valientes misioneros y no era justo que
desapareciese. El Señor lo ha preservado en la vida de esos cristianos.
Los fieles de hoy pueden aprender de esa historia que hay esperanza para
el futuro”.
El Cardenal Filoni había viajado a Japón por invitación del episcopado
japonés, para reunirse y conocer más de cerca la realidad de la iglesia
local: “para mí también ha sido una peregrinación a los lugares del
martirio de muchos confesores de la fe”, ha subrayado, recordando que el
leitmotiv de la visita ha sido “la evangelización, en el espíritu de la
Evangelii gaudium del Papa Francisco”.
El prefecto de la Propaganda Fide ha visitado “una pequeña comunidad
(alrededor de 500.000 almas) que está envejeciendo y tiene pocas
vocaciones al sacerdocio y que sufre porque viven en un ambiente no
cristiano, con la tentación de pensar que la eficiencia (estructuras y
organización) puede reemplazar el entusiasmo misionero o la contribución
de la gracia de Dios”, señala.
Este es un factor importante a tener en cuenta: remarca el cardenal: “En
la medida que la sociedad está impregnada por una atmósfera confuciana,
sintoísta y budista, tiende a no ver al cristianismo como un regalo y
como la gracia de Dios. La organización social cpmpetitiva,
secularizada, consumista puede sofocar el don del Espíritu: por esta
razón -concluye el cardenal Filoni- hay que reafirmar a todos los
niveles (obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y laicos) que
Dios no está ausente en Japón, a pesar de las dramáticas situaciones
vividas en el pasado y a pesar de una cultura que no conoce a Cristo. La
gracia de Cristo, a través de los cristianos, crea la misión en la
tierra del Sol naciente. Y esto da esperanza para el futuro”.