Stuttgart, ALEMANIA (Agencia Fides, 05/10/2017) – En nuestras sociedades multiculturales, el
emigrante a menudo es relegado a la categoría de “pobre/necesitado” en
el sentido material y cultural o en la categoría de “enemigo”. Desde
este punto de vista, también hay actitudes concretas como el des
responsabilizarse hacia el otro y hacia las situaciones de injusticia en
el mundo, hasta llegar a un verdadero rechazo y exclusión. De estas
consideraciones ha hablado el p. Aldo Skoda, Misionero Scalabriniano y
decano del Instituto Scalabrini Internacional de Migración (SIMI), en
Roma, en su intervención en el Foro Scalabrini-Fest que se ha celebrado
en Stuttgart del 29 de septiembre al 1 de octubre, sobre el tema “¿Cómo
reconocer hoy al Dios emigrante en la historia de la humanidad?”.
El Padre Skoda ha subrayado que la verdad central de nuestra fe
cristiana -la encarnación del Hijo de Dios- nos lleva a reconocer en el
otro la presencia de Dios que se ha hecho hombre donando a cada ser
humano una dignidad inalienable. Por lo tanto, de ello se derivan
actitudes no sólo de hospitalidad activa, sino también de acogida, es
decir, de apertura y aceptación interior de cada persona. Esta visión
cristiana del hombre es el fundamento de toda acción en defensa de la
dignidad y de los derechos de los migrantes y de la promoción de la
justicia y del diálogo.
Entre las diversas actividades de la formación intercultural cristiana,
especialmente de los jóvenes, organizadas anualmente por el Centro de
Espiritualidad de la Diócesis de Rottenburg-Stuttgart, encomendada a los
misioneros Scalabrinianos (CS) en colaboración con las Misioneras
Seculares Scalabrinas (MSS) explica Luisa Deponti MSS, organiza cada año
el Scalabrini-Fest de los Frutos para jóvenes, adultos y familias de
diferentes orígenes. El objetivo es alentar al encuentro entre los
pueblos autóctonos con los pueblos migrantes y refugiados. El
Scalabrini-Fest 2017 ha contado con la participación de 230 personas de
29 países.
Durante la celebración eucarística, el arzobispo Thomas Maria Renz,
obispo auxiliar de la diócesis de Rottenburg-Stuttgart, se ha referido a
los textos bíblicos como una fuente de inspiración para la vida
cristiana. A través de la Biblia, la espera de una verdadera patria y la
promesa de Dios de una tierra, indican el espacio para nuestra fe y
nuestro viaje. Por lo tanto, nos reconocemos peregrinos de esta tierra
hacia una patria que está siempre más allá, ha señalado el Obispo. Esto
nos ayuda a no cerrarnos a aquellos que caminan con nosotros y a superar
las visiones superficiales del hombre, descubriendo, como Jesús nos
indicó, que el verdadero conocimiento del otro está en el compartir su
existencia hasta dar nuestra vida por amor, cuidándonos mutuamente. El
Scalabrini-Fest 2017 ha sido una ocasión para vivir un anticipo de esta
acogida mutua a partir de la experiencia de comunión entre la diversidad
múltiple de lenguas, culturas y edades presentes en el
encuentro.