Bamako, MALI (Agencia Fides, 05/10/2017) - “Los yihadistas han comenzado a poner en su
mira a las comunidades cristianas y es un avance preocupante”, dice a la
Agencia Fides el padre Edmond Dembelé, Secretario General de la
Conferencia Episcopal de Malí, que informa de que “en la diócesis de
Mopti en el centro-norte del país hay por lo menos tres iglesias que han
recibido la visita de los yihadistas que han impedido a los fieles
reunirse para orar, tocar las campanas, y han destruido algunos muebles y
objetos sagrados”.
En particular, el p. Dembélé dice: “la semana pasada, en el pueblo de
Dobara, algunos hombres armados forzaron la puerta de la iglesia,
tomaron crucifijos, imágenes y estatuas de la Virgen María y las
quemaron en el cementerio. Anteriormente, en el pueblo de Bodwal, los
cristianos fueron expulsados del lugar de culto por unos hombres armados
que los amenazaron, diciendo que los matarían si hubieran rezado de
nuevo en la iglesia”.
“El área de Mopti no se había visto particularmente afectada por las
acciones de los grupos yihadistas que estado presentes desde hace mucho
tiempo. Lo que nos preocupa es que estos grupos hasta ahora no se habían
dirigido específicamente contra los cristianos. La situación ha
cambiado desde hace unos meses y por esta razón hemos lanzado la
alarma”. “Esta es una zona fronteriza con Burkina Faso que ha sido
atacada durante algún tiempo por los yihadistas”, agrega el Secretario
General de la Conferencia Episcopal de Malí.
La presencia de grupos yihadistas también se está propagando en las
arenas del sur de Malí, como lo demuestra el secuestro de Gloria Cecilia
Narváez Argoti de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de María
Inmaculada, secuestrada en Karangasso.
“Karangasso forma parte de un área que no se ha visto particularmente
afectada por la acción de los yihadistas”, dice don Dembelé. A pesar de
que hace dos años, el ejército de Malí había desmantelado a un grupo
yihadista que se había asentado en el área, cerca de la frontera entre
Malí y Costa de Marfil”.
Sobre el destino de la Hermana Cecilia, Don Dembélé dice que
“desafortunadamente no tenemos noticias y no tenemos contacto con sus
secuestradores”.
Malí está en un estado de inestabilidad tras las operaciones militares
francesas que han permitido expulsar a los grupos yihadistas de los
territorios del norte que ganaron a principios de 2012.