Mogadishu, SOMALIA (Agencia Fides, 16/10/2017) - Detrás de la crisis del Golfo entre Qatar y
Arabia Saudita podía estar el ataque de Mogadishu del 14 de octubre, que
ha provocado, según el último balance provisional, al menos 300 muertos
y más de 200 heridos. Esta es una posible interpretación planteada a la
Agencia Fides por Luca Puddu, Senior Africa Analyst, en el Institute of
Global Studies, experto en Somalia.
“Con toda la prudencia del caso, se puede decir que si el gobierno de
Mogadishu ha acusado al movimiento Shabaab de cometer el ataque, este
acto sangriento que afecta a la población civil no ayuda a fortalecer la
imagen de un movimiento de liberación nacional con el que los Shabaab
intentan construir su propia retórica”, explica el investigador.
“Por otro lado, los Shabaab han negado su responsabilidad en la
explosión. Teniendo en cuenta la contingencia del momento creo que el
ataque estaba dirigido a debilitar al gobierno federal, que ya está en
la mira por la extradición en Etiopía, hace aproximadamente un mes, de
Abdikarin Sheikh Muse, miembro destacado del Frente de Liberación
Nacional de Ogaden (ONLF), lo que ha provocado fuertes protestas de la
oposición parlamentaria. Dicha oposición ha presentado una moción de
desconfianza contra el primer ministro Hassan Ali Khayre”, dice Puddu.
“Además también se debe contextualizar las vicisitudes de Somalia,
incluido el último atentado, en el grave enfrentamiento en el Golfo
Pérsico entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, por un lado, y
Qatar por el otro. El gobierno federal de Somalia mantiene formalmente
una posición neutral en este enfrentamiento, pero de hecho apoya más o
menos abiertamente a Qatar. Mogadishu ha puesto a disposición su
espacio aéreo a la Qatar Airlines para compensar el cierre del espacio
aéreo de Arabia Saudita y los EAU, cuyos gobiernos han ejercido presión
en las autoridades federales de Somalia para que tome una posición de
condena contra Qatar. Sin embargo, hasta ahora, el gobierno federal ha
resistido la presión”, señala Puddu.
“Además, el presidente Mohamed Abdullahi “Farmajo” Mohamed ha ganado las
elecciones de este año gracias a la ayuda financiera de Qatar. De
hecho, está construyendo un eje preferencial con Qatar, y sobre todo con
Turquía, aliada de Doha, que está construyendo una base militar en
Somalia, para entrenar oficiales y suboficiales del ejército somalí”,
agrega el investigador.
“Sin embargo, la mayoría de los estados federales cuestionan la política
cuatriarcal de “Farmajo”, como Puntland, sin mencionar Somaliland, que a
acogido en Berbera una base de los Emiratos. El 8 de octubre, Chisimaio
se reunió con los presidentes de los estados regionales para discutir
la reforma constitucional y el proceso de paz, de forma completamente
independiente del gobierno federal”.
“De este modo se ha creado una fuerte división entre los gobiernos
federados y el federal, con los primeros de parte de Arabia Saudita y
los Emiratos, y el segundo con Qatar. En este contexto, el ataque de
Mogadishu podría pretender debilitar aún más al gobierno federal,
demostrando que no puede garantizar la seguridad de Mogadishu. Hay que
recordar que la seguridad ha sido la máxima prioridad del actual
presidente en su campaña electoral”, concluye el investigador.
Como una prueba más de esta tesis, se puede añadir que en la explosión
ha sido golpeada la embajada de Qatar, según cuanto ha declarado el
Ministro de Exterior de Doha, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al Thani.