Port of Spain, ANTILLAS (Agencia Fides, 06/10/2017) - La zona más afectada por el reciente
huracan Irma es la que incluye las islas del norte de las Antillas. Las Diócesis más afectadas y dañadas son la de
Saint John’s-Basseterre con las islas de Antigua y Barbuda, St.
Kitts–Nevis, Montserrat, Anguilla y las British Virgin Islands, la parte
norte de la diócesis de Basse-Terre (y Pointe-à-Pitre), la parte norte
de la diócesis de Willemstad (isla de St. Martin), la Misión sui iuris
de Turks y Caicos, la Archidiócesis de Nassau (Islas de las Bahamas).
“Ayer por la tarde hablé por teléfono con Mons. Llanos, Administrador
Apostólico de la Diócesis de Saint John’s-Basseterre, y esta mañana otra
vez, hemos hablado con el Vicario General, el p. Pierre Tevi-Benissan”
ha dicho a la Agencia Fides p. J. Kaboré, Encargado de Asuntos de la
Nunciatura Apostólica de Port of Spain. “El obispo Llanos ha pasado una
semana recorriendo las islas afectadas, en particular Tortola, Anguilla,
Virgin Gorda, casi completamente devastadas, y ha compartido la vida
cotidiana con la gente del lugar. Las iglesias y las casas parroquiales
están severamente dañadas. El arzobispo Llanos ha pedido que las
colectas del domingo se ofrezcan para ayudar a las víctimas del huracán.
Mientras tanto han llegado a Trinidad dos grandes contenedores con
alimentos, medicinas, etc., y otros cinco pequeños destinados a Tortola y
Anguila han sido enviados desde Antigua, San Kitts y Nevis. La
población está tratando de sobrevivir, no sólo sirve ay
uda
material y económica, sino también moral, espiritual, además de consejo y
ánimo, y es por esta razón que Mons. Llanos, habiendo estado allí, ha
decidido enviar a otro sacerdote a Tortola para dar animo y esperanza.
El padre Pierre Tevi-Benissan ha dicho que pronto estará en la isla”,
explica el padre Kaboré.
“El pasado 2 de octubre, Mons. Jason Gordon, obispo de Barbados y
vicepresidente de AEC, estuvo aquí en nuestra nunciatura de Port of
Spain para compartir la situación”, continúa el padre Kaboré. “La AEC
(Asociación de los Estados del Caribe) es muy activa y esta trabajando
en particular en Dominica, que ha sufrido una verdadera devastación tras
el huracán María y donde ya han llegado los contenedores de Trinidad.
Además, Mons. Gabriel Malzaire, obispo de Roseau, Dominica, y presidente
de la AEC, envió un breve vídeo en el que se ve la devastación de la
isla, que por sí sola no podrá recuperarse sin la ayuda de toda la
comunidad internacional. También se está realizando un informe sobre las
estructuras eclesiásticas dañadas (como en la diócesis de St John's
Basseterre)
En Trinidad, el Primer Ministro Dr. Keith Rowley ha hecho un llamamiento
a favor de la solidaridad por Dominica, y también ha pedido suavizar la
política de inmigración y dar la bienvenida a aquellos que desde
Dominica deseen buscar mejores condiciones de vida en Trinidad y
Tobago”.
“Los periódicos locales de hoy -continúa el padre Kaboré- han apoyado
ampliamente al arzobispo Joseph Harris en favor de una política de
acogida. El obispo Harris también se dirige a la población de Trinidad y
Tobago invitándola a 'abrir las puertas a los dominicanos'. El
Arzobispo ha recordado que “si Dios es una Trinidad', dicho popular de
Trinidad, “entonces debemos saber que el Amor trinitario no puede
permanecer encerrado en unos pocos, sino que abraza a todos,
especialmente a todos los que necesitan ayuda, como en esta ocasión los
dominicanos”.