Bhubaneswar, INDIA (Agencia Fides, 12/10/2017) – Las víctimas de la violencia anticristiana
cometida en el estado indio de Orissa en 2007 y 2008 “son testigos de
una fe auténtica, que han superado las pruebas y persecuciones, y hoy
inspiran a muchas personas en la India y en el extranjero”: dice a la
Agencia Fides el Arzobispo John Barwa, quién guía la archidiócesis de
Cuttack-Bhubaneswar, en el estado indio de Orissa (o Odisha). El
distrito de Kandhamal, escenario de la violencia, se ha convertido en
“un lugar de peregrinación para escuchar el testimonio de los
sobrevivientes y luego compartir la solidaridad con las víctimas,
personas pobres a nivel económicamente pero fuertes y ricas
espiritualmente”, dice el Obispo.
Según la información de la Agencia Fides, ha viajado recientemente a
Kandhamal una delegación de 45 mujeres representantes de 14 regiones de
la India, convocadas por la Conferencia Episcopal de la India para un
encuentro nacional sobre el tema 'El papel de la mujer en la creación de
la familia'. La delegación ha estado encabezada por Mons. Jacob Ma
Bernabas, presidente de la Comisión Episcopal Nacional para las Mujeres y
por la hermana Talisha Nadukudiyil, Secretaria de la Comisión.
Después de la visita, Mons. Jacob Mar Barnabas ha dicho a la Agencia
Fides: “Hemos visitado una tierra de mártires, tenemos una experiencia
de fe muy rica que debemos proclamar. Estas personas necesitan nuestra
solidaridad. Hemos compartido su dolor y sufrimiento vividos por causa
de la fe en Jesucristo, con quién han compartido su propia cruz.
Nosotros también estamos llamados a vivir y proclamar que Cristo es el
Señor, como el pueblo de Kandhamal. Su experiencia puede ser muy
importante especialmente para los jóvenes indios”.
“Estamos llamados a no ser sólo meros espectadores. Frente a nuestros
hermanos y hermanas que han demostrado tanto valor en la defensa de la
fe, no basta con mostrar simpatía y escuchar su historia, sino que
tenemos que comprometernos en participar como única comunidad en todo el
proceso de reconstrucción. Sólo entonces nuestra visita será
fructífera. Esta es una tarea para toda la Iglesia en la India” ha
agregado mons. Barnaba.
“Mi esposo sacrificó su vida por no negar a Cristo. Su sacrificio me ha
hecho más fuerte en la fe en Jesús. Cada vez que respiro es un aliento
de la fe en Jesús, del que mi marido ha sido testigo”, dice la viuda
Kanakarekha Nayak, esposa del cristiano Parikit Nayak, asesinado y
torturado por militantes hindúes.
“Esta visita me ha causado una gran conmoción y me he visto realmente
inspirado y fortalecido en la fe en Jesús”, dice Chinama Jacob, mujer
católica de Delhi, después de escuchar estas historias. “Me gustaría
venir a Kandhamal y enseñar a los estudiantes locales”, añade Mary Lucia
de Tamil Nadu
“Muchas mujeres han expresado el deseo de ayudar económicamente y
materialmente a la comunidad local”, dice la hermana Bibiana Barla,
secretaria regional de la Comisión para las mujeres en Orissa.
Todo el grupo de mujeres visitantes se ha conmovido al compartir las
experiencias de los aldeanos, todos muy pobres. “Aunque la gente es
pobre e incluso analfabeta, su fe es firme en la palabra de Dios”, dice a
la Agencia Fides Talismán Nadukudiyil, prometiendo su compromiso en
cultivar la cooperación y la amistad.
A raíz de la violencia indiscriminada perpetrada en Kandhamal en 2008,
cerca de 100 cristianos fueron asesinados por extremistas hindúes
militantes, 600 aldeas cristianas fueron rasadas al suelo, 5.600 hogares
fueron saqueados, 295 iglesias y otros lugares de culto destruidos
junto con 13 escuelas y leproserías. Unos 56.000 cristianos de Kandhamal
tuvieron que huir para salvarse y convertirse en refugiados. Durante la
violencia, se decía a los fieles que la condición para permanecer en
ese distrito era hacerse hindúes.