Islamabad, PAKISTÁN (Agencia Fides, 02/03/2018)- Los libros de texto, los programas educativos
y el sistema escolar de Pakistán están viciados por la promoción de la
intolerancia y la discriminación contra las minorías religiosas. El
Estado, de mayoría musulmana, ha creado un entorno en el que los no
musulmanes están considerados “ciudadanos de segunda clase”, con menos
derechos y privilegios. Su patriotismo es cuestionado y es totalmente
ignorada su contribución a la sociedad. Es lo que recoge el informe “Fe y
futuro: discriminación basada en la religión o el credo en la
educación”, elaborado y publicado por la ONG de inspiración cristiana
“Christian Solidarity Worldwide” (CSW). El Informe investiga las
violaciones de los derechos y de la libertad religiosa que se producen
en el ámbito educativo en cinco países: Birmania, Irán, México, Nigeria y
Pakistán.
En concreto en Pakistán, - según el texto enviado a la Agencia Fides-,
los libros de texto están escritos “para crear una imagen monolítica de
Pakistán como un estado islámico y cuyos ciudadanos son solo
musulmanes”, excluyendo a los no musulmanes de su identidad nacional y
“no reconociendo y celebrando la diversidad religiosa y étnica de
Pakistán”. El Informe recuerda que durante los años 80 el entonces
dictador Zia-ul-Haq inició un proceso de islamización de la nación,
dando a la educación una orientación ideológica y haciendo que la
ideología islámica impregnara el pensamiento de las nuevas generaciones.
Con ello se pretendía conformar la sociedad de acuerdo con los
principios islámicos. Los efectos de esta operación “todavía se sienten
en toda la sociedad, principalmente dentro del sistema educativo”, dice
el texto de CSW.
En estas circunstancias, los sijs, los hindúes, los cristianos, los
ahmadis y otras minorías religiosas sufren graves violaciones de las
libertades religiosas. Por ejemplo, los programas educativos están
llenos de contenido y lenguaje despectivo hacia las minorías religiosas;
hacia los docentes y estudiantes no musulmanes hay actitudes
discriminatorias e intentos de conversión al Islam; los estudiantes
pertenecientes a minorías son sometidos a diario a abusos físicos y
psicológicos, incluidos malos tratos e intimidación, recoge este informe
enviado a la Agencia Fides. El católico paquistaní Cecil Chaudhry,
director ejecutivo de la Comisión Justicia y Paz de los obispos
católicos de Pakistán, indica: “Esta intolerancia amenaza a todo el
tejido social de nuestra nación. Es urgente abordar seriamente la
situación de este sistema educativo discriminatorio en Pakistán”.
El derecho a la educación está consagrado en la Constitución de Pakistán
en 1973. Sin embargo, más de 6,5 millones de niños no están inscritos
en la escuela primaria y otros 2,7 millones no están matriculados en la
escuela secundaria. La tasa de abandono es alta y el plan de acción
nacional, implementado en 2013, no ha logrado mejorar los datos
generales. Según la UNESCO, la educación en Pakistán es de muy baja
calidad y es necesario aumentar la inversión del gasto público
(actualmente en el 2,8% del PIB). El tema de la educación y la reforma
de la educación es uno de los problemas que se tratarán en la campaña
electoral ante las próximas elecciones en julio de 2018.