CIUDAD DEL VATICANO (Agencia Fides), 17/10/2018 – “África está perdiendo a algunos
de sus jóvenes más talentosos que prefieren emigrar debido a la
explotación de los recursos naturales y el medio ambiente”, aseguró el
cardenal Wilfrid Fox Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica), durante la
conferencia de prensa sobre la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos que tiene como tema “Juventud, fe y discernimiento
vocacional”.
Refiriéndose al trabajo del Sínodo, el cardenal indicó que no solo se
está hablando “de jóvenes, sino que hablamos con los jóvenes” y elogió
las contribuciones de 34 jóvenes invitados por el Papa Francisco a
participar activamente en la reunión del Sínodo.
Sin embargo, el cardenal Napier se quejó de que el documento de trabajo
del Sínodo es excesivamente “eurocéntrico”, enfatizando que las
discusiones sinodales deben tener en cuenta la situación de los jóvenes y
la Iglesia en otras partes del mundo. El cardenal se refiere, en
concreto, a las necesidades de la Iglesia en África.
Los delegados africanos presentes en la reunión, dijo el cardenal
Napier, “deberían presentar la realidad africana de una manera mucho más
clara”. Según el cardenal, uno de los temas centrales que deben
abordarse es el de la migración. Explicó que el documento del sínodo no
reconoce suficientemente el impacto en los países del continente de la
migración masiva desde África. “África está perdiendo a los jóvenes más
talentosos, que prefieren emigrar debido a la explotación de los
recursos naturales y el medio ambiente de nuestros países”.
“Los que podrían vivir de la tierra ya no pueden hacerlo”, recordó el
cardenal, “ya que tuvieron que emigrar debido a los efectos de la
deforestación y las técnicas agresivas de minería”. “Una explotación que
también involucra el trabajo infantil”, lamentó el cardenal. Como
resultado, “vemos a niños obligados a trabajar que no reciben la
educación que necesitan para comenzar una vida decente”.
Finalmente, el cardenal recordó que existe otra realidad africana que no
se refleja en el documento de trabajo del Sínodo. “Mientras muchos
jóvenes en Occidente abandonan a Jesús, o al menos a su Iglesia, y lo
hacen por varias razones, en África hay un fenómeno muy diferente: los
jóvenes buscan a Jesús y buscan respuestas a sus problemas en la
Iglesia”. “El crecimiento del cristianismo entre los jóvenes africanos
es una lección importante que pueden aprender otras sociedades más
desarrolladas”, concluyó.