CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va
- 16 de marzo de 2020).- Hoy, 16 de marzo de 2020, el Santo Padre FRANCISCO ha promulgado la Ley Nº
CCCLI sobre el sistema judicial del Estado de la Ciudad del Vaticano,
actualizando la Ley Nº CXIX de 21 de noviembre de 1987 y su modificación
sucesiva por la Ley Nº LXVII de 24 de junio de 2008.
En particular, adecuándose al actual contexto histórico e institucional que requiere cada vez más eficiencia, la nueva ley:
1.- Prevé a garantizar mejor la independencia de los órganos
judiciales y de los magistrados que dependen únicamente del Sumo
Pontífice que los nombra y están sujetos a la ley, ejerciendo sus
funciones con imparcialidad y disponiendo directamente de la policía
judicial.
2.-Exige requisitos específicos para el nombramiento de los
magistrados que se eligen entre profesores universitarios y, en todo
caso, entre juristas de clara reputación, con experiencia probada,
judicial o forense, en materia civil, penal o administrativa.
3.-Prevé una simplificación del sistema judicial y, al mismo tiempo,
un refuerzo del personal del Tribunal, que se incrementa en una unidad,
previendo además un régimen de dedicación exclusiva y a tiempo completo
para al menos uno de los jueces.
4.-Cuenta con un jefe autónomo para la Oficina del Promotor de Justicia, distinto de aquel del Tribunal.
5.- Prevé una tipificación, hasta ahora ausente, de las posibles
medidas disciplinarias contra los abogados inscritos en el Colegio.
La ley en cuestión se inscribe en el marco de las reformas normativas
en materia económico-financiera y penal, debido también a la adhesión a
importantes convenios internacionales, y, al mismo tiempo, preserva y
garantiza la especificidad del derecho vaticano, que reconoce en el
ordenamiento canónico la primera fuente normativa y el primer criterio
de referencia para la interpretación.