Nyal, SUDÁN DEL SUR (Agencia Fides, 18/03/2020) – “En África todavía hay pocos casos conocidos de
Covid-19, pero están destinados a crecer y uno debe estar preparado. Se
debe hacer todo lo posible para proteger al personal y contener la
epidemia. El riesgo de no hacerlo es extremadamente alto porque los
sistemas de salud son muy frágiles y no es posible garantizar los
cuidados intensivos a pacientes afectados, no hay salas equipadas. Por
esta razón, estamos distribuyendo material de protección en los 23
hospitales donde estamos presentes (guantes, gel desinfectante, máscaras
protectoras, batas, sábanas), preparando planes de contención, formando
a muchos trabajadores de la salud, incluso en las comunidades, sobre
normas de higiene y protección, colaborando con los gobiernos nacionales
en la preparación de pautas y procedimientos adecuados para contener la
epidemia". Lo explica a la Agencia Fides don Dante Carraro, Director de
Médicos con África CUAMM, al regresar a Italia desde
Sudán del Sur, y al encontrarse con ciudades desiertas y hospitales que
sufren la epidemia de coronavirus.
En los últimos días, don Carraro, sacerdote y médico, fue a Nyal,
localidad con 40 mil habitantes, uno de los lugares más distantes y
olvidados del país, en el Estado de Unidad, para la apertura de la
primera sala de operaciones del modesto centro de salud de la aldea.
"Todos los lugareños estaban allí, esperando nuestra llegada", explica
don Dante. "Estaba toda la comunidad reunida para 'celebrar' la primera
sala de operaciones de la historia. Ahora las madres finalmente pueden
dar a luz sin temor a perder la vida. El líder de la comunidad nos dio
las gracias y nos pidió que no los abandonáramos. Respondí que para
nosotros el "con" es como un pacto de sangre. ‘When we start, we stay’
(cuando comenzamos, nos quedamos) agregué, mirándolo a los ojos y
sintiendo fuertemente la responsabilidad".
Al referirse a la pandemia de Covid-19 que está afectando a todo el
mundo, el sacerdote confirma el interés prioritario de CUAMM: “Seguimos
concentrados en África como lo hemos hecho durante 70 años, pero hoy
CUAMM quiere estar atento también a nuestro país, participando en el
momento difícil al que se enfrenta. Por eso, en Italia, queremos estar
cerca de las personas mayores que temen por su salud y que se encuentran
aún más solos haciendo frente a una dura vida diaria de aislamiento y
pobreza de relaciones. Es por eso que estamos tomando medidas con la red
de nuestros voluntarios y grupos en el territorio. Continuamos apoyando
a los muchos médicos que ahora están trabajando en los hospitales de
nuestro país con la misma pasión y competencia experimentada en África.
Sentimos el deber de brindar ayuda concreta, seleccionando un centro de
salud particularmente necesitado y activarnos para apoyarlo".