Rancagua, CHILE (Agencia Fides, 02/02/2017) – Continua creciendo la solidaridad con las
familias de las víctimas de los incendios de este verano en la parte
central y sur de Chile, que han causado 11 muertos y 3.782 personas sin
hogar. En los últimos días, un grupo de sacerdotes católicos en la
región de O'Higgins se han reunido con el Obispo de la diócesis de
Rancagua, Su Exc. Mons. Alejandro Goic, y con los representantes de
Cáritas-Chile para coordinar las ayudas y organizar una campaña similar a
la realizada por el terremoto que golpeo el país hace poco tiempo.
Según la información recibida en la Agencia Fides, Mons. Goic ha
definido los incendios como una “tragedia nacional” y ha pedido la
solidaridad de todos los chilenos en cuanto se trata de una emergencia.
Padre Andrés Moro, responsable general de Pastoral Social-Cáritas ha
recordado que “somos más de mil parroquias en todo Chile, por lo que
podemos ayudar a las comunidades que han sufrido tanto”.
La movilización para las ayudas viene de parte de muchos grupos, uno de
ellos es el de la cárcel de Rancagua, donde, dirigidos por el jefe de la
Iglesia Evangélica, un grupo de internos que realizan trabajo social,
han donado un camión de botellas de agua para familias de las víctimas
de los incendios, acción que la iglesia evangélica de Rancagua ha pedido
que sea imitada en otros centros evangélicos del país.