Manila, FILIPINAS (Agencia Fides, 18/10/2018) - Han pasado siete años desde el asesinato del
misionero italiano Fausto Tentorio, PIME, asesinado en la isla de
Mindanao el 17 de octubre de 2011. En el séptimo aniversario de su
muerte, la Iglesia de Filipinas recordó al sacerdote amigo de los
campesinos y de los indígenas de Mindanao. “Debemos continuar el legado
del padre Tentorio. Seguir su ejemplo significa seguir el llamamiento de
Cristo de ir a las periferias de la sociedad y compartir la Buena Nueva
de Cristo con los pobres. Fausto siempre estará en nuestros corazones”,
asegura a Fides Teresa Punzon, laica católica de Mindanao.
El padre Tentorio ayudó a crear más de 80 guarderías en comunidades
indígenas y más de 2.000 jóvenes indígenas se beneficiaron de las becas
que dispuso. “Al educar en la relación con la Creación y al permanecer
del lado de los pobres y oprimidos, el padre Tentorio ha experimentado
la opción preferencial de la Iglesia por los pobres”, señala. “El padre
Fausto es como un grano de trigo que, muriendo, da fruto. Después de su
muerte, su ministerio ha inspirado a cientos de comunidades de lumads
(indígenas) en todo Mindanao”, explica a Fides Marlon Lacal, una laica
católica comprometida en el servicio a los pobres en Mindanao.
La defensa de estas poblaciones le costó la vida. En el momento de su
muerte, el misionero enfrentaba la cuestión de la presencia de grandes
empresas y proyectos mineros en las tierras de los pueblos indígenas,
que habrían provocado la deforestación con la instalación de
plantaciones y minas, trastornando las vidas de la población local.
Miembro del Pontificio Instituto para Misiones Extranjeras (PIME)
Tentorio, de 59 años, era misionero en Filipinas desde 1978. Fue
asesinado a tiros por un asesino dentro del complejo parroquial de la
Madre del Perpetuo Socorro en Arakan, en la provincia de Cotabato en
2011. Fue el tercer sacerdote del PIME asesinado en Filipinas después
del padre Tullio Favali y Salvatore Carzedda, también asesinados en
Mindanao.
El padre Tentorio nació el 7 de enero de 1952 en Santa Maria di
Rovagnate y creció en Lecco, Italia. Fue ordenado sacerdote en 1977 y se
marchó a Filipinas al año siguiente, trabajando a nivel pastoral y
social junto a comunidades cristianas, musulmanas e indígenas. Los
misioneros del PIME están presentes en 17 países del mundo y están
presentes en Filipinas desde 1968.