Chiang Mai, TAILANDIA (Agencia Fides, 17/10/2018) - Los jóvenes cristianos en Asia están
llamados a ser “embajadores de paz” en los distintos contextos sociales y
políticos de los países donde viven. Esto es lo que surge de la tercera
reunión del foro “Jóvenes Embajadores de la Paz en Asia” (YAPA), nacido
en el seno de la Conferencia Cristiana de Asia (CCA). En una reunión de
una semana en Chiang Mai (Tailandia), centrada en el tema “Paz con
justicia y seguridad humana”, los representantes de los jóvenes de la
Iglesia participaron en el CCA, junto con representantes de
organizaciones budistas, hindúes y musulmanes en Asia.
Los jóvenes recibieron formación para una mejor comprensión de los
conflictos que se registran en muchos lugares de Asia. El objetivo es
crear conciencia en los jóvenes cristianos de Asia de que están llamados
a ser embajadores y catalizadores de la paz donde viven.
“El concepto de 'seguridad' necesita ser revisado, ya que la noción de
seguridad a menudo se interpreta como relacionada solo con la defensa
militar. Este enfoque no toma en cuenta la importancia de la seguridad
humana y el derecho de todo ser humano a vivir con dignidad, seguridad y
acceso a la justicia”, explica a Fides Mathews George Chunakara,
secretario general de la CCA. “La paz y la seguridad se pueden mantener
en una sociedad donde las personas de una comunidad se cuidan entre sí,
con reconocimiento mutuo y tolerancia, basadas en el amor y el cuidado
de los demás. No hay paz sin justicia y no hay paz sin seguridad”,
apunta.
Por esta razón, durante la reunión del foro de YAPA, se exploraron las
vías para fortalecer a la sociedad civil en su búsqueda de desarrollo
social, seguridad económica, derechos humanos, seguridad alimentaria,
seguridad ambiental y seguridad de la comunidad. El foro tiene como
objetivo capacitar a los jóvenes y ayudarlos a construir comunidades
donde la paz y la armonía prevalezcan sobre los conflictos, con
metodologías y un enfoque intercultural e interreligioso.
El CCA es un cuerpo ecuménico que coordina las obras sociales,
culturales y misioneras en Asia, promoviendo la solidaridad y la
colaboración entre las varias Iglesias y denominaciones cristianas,
incluida la Iglesia Católica.