Abiyán, COSTA DE MÁRFIL (Agencia Fides, 17/10/2018) – “La población ha sido testigo impotente,
durante más de una década, de un caos electoral que no se puede seguir
permitiendo. Un pueblo debilitado por un panorama político corrupto,
marcado por la anarquía, la violencia, el caos, la dictadura y la
muerte. La política de Costa de Marfil todavía se caracteriza por la
eterna sed de poder”. Son las palabras del padre Donald Zagore, teólogo
marfileño de la Sociedad para las Misiones Africanas (SMA) después de
las elecciones del 13 de octubre, marcadas por el fraude, la tensión y
la violencia.
“Además de haber vendido la dignidad del territorio de Costa de Marfil,
nuestros políticos han promovido políticas egoístas y corruptas,
alimentando divisiones entre una población cada vez más sumida en las
garras de la miseria”, señala el misionero. “¿Cuál es el valor de un
pueblo cuando se viola su elección política, expresada por el sistema
democrático de las urnas? No hay mayor esclavitud que reducir a un
pueblo al silencio, evitando que se exprese y elija a sus propios
representantes. ¿Hasta cuándo las elecciones en Costa de Marfil seguirán
causando la muerte? La democracia y la libertad son conceptos sin
sentido en Costa de Marfil”, reflexiona el teólogo con amargura.
El llamamiento del misionero es el siguiente: “Hoy es más necesario que
nunca sentar las bases del renacimiento de los marfileños y, para ello,
debemos luchar por la emancipación sociopolítica, de modo que cada
ciudadano sea un actor y garante de su futuro. Es hora de trabajar por
una nueva república más humana, digna de los verdaderos demócratas,
portadora de paz, que garantice el auténtico desarrollo de un pueblo
dramáticamente subyugado por políticos sin fe ni ley. Urge una nueva
república consciente del doloroso legado del pasado y ansiosa por
construir una convivencia ajena a cualquier forma de despotismo,
tribalismo y venganza étnica”.
“Es necesario decir que no a esta eterna política, paladín de la
impunidad, de la injusticia, de la violencia y de la corrupción. Es
fundamental para cada uno de los ciudadanos del país. Permanecer en este
silencio frente a este crimen nos convertiría en cómplices”, asegura.
El padre Donald, citando a Desmond Tutu, recuerda que “en situaciones de
injusticia, escoger la neutralidad significa posicionarse contra la
víctima”. “Costa de Marfil renacerá de sus cenizas”, concluye.