Harare, ZIMBABWE (Agencia Fides, 16/03/2020) - “Después de las elecciones, todos pensamos que e
se haría frente a las violaciones de los derechos y se tomaría el
camino hacia un futuro completamente democrático. Pero parece que en
menos de dos años todo está siendo tirado por tierra. Las violaciones
continúan, hay muertes, arrestos y mucho sufrimiento. La nueva
Constitución, aprobada en 2013, todavía no ha sido implementada, hay
demoras y ya quieren enmendarla para aumentar el poder del gobierno”. Este es el análisis que, en una entrevista con Fides, realiza el rev.
Kenneth Mtata, líder cristiano de la Iglesia Luterana y Secretario
General del "Zimbabwe Council of Churches" (ZCC), una plataforma de
Iglesias Protestantes que está aportando su contribución ética y civil
en una fase crítica de la historia nacional.
El camino de Zimbabwe hacia la democracia, casi dos años después de las
elecciones históricas que cerraron la interminable era del dictador
Robert Mugabe, en el poder durante 38 años, es muy tortuoso. Los casi 17
millones de habitantes que habían salido a las calles en masa para
celebrar el fin del tirano y esperaban la victoria de Emmanu Mnangagwa,
jefe de Zanu-Pf (el mismo partido de Mugabe) en las elecciones de julio
de 2018, esperaban sobre todo el inicio de una nueva era democrática y
próspera, pero en lugar de ello, han tenido que enfrentarse a una
situación dramática: el 95% de desempleo, una tasa de inflación superior
al 500%, más del 70% de la población bajo la línea de pobreza, grave
inestabilidad política y derechos pisoteados.
Los datos socioeconómicos hablan de una situación al borde del colapso.
"Todos esperaban una recuperación económica dados los recursos de
nuestro país, pero los parámetros económicos han empeorado en los
últimos dos años y la inflación está casi al 600%. Además, los dos
partidos más representados no cooperan y la situación es cada vez más
preocupante cada día, con altos índices de corrupción", señala el pastor
Kenneth Mtata.
Para relanzar el diálogo nacional y tratar de salir del callejón sin
salida en que se encuentra el país, las Iglesias también se han puesto a
trabajar, como protagonistas de iniciativas sociales y políticas: “En
diciembre lanzamos el Comprehensive National Settlement Framework, una
plataforma que une a la sociedad civil, a los trabajadores y a los
organismos representativos. El objetivo es aumentar el impacto de la
acción conjunta y obligar a los partidos políticos a dialogar. La
presidencia es prerrogativa de la Conferencia Episcopal Católica,
mientras que la Secretaría está confiada al Consejo de Iglesias.
Proponemos un foro nacional con todos los actores políticos. En estos
días pasamos a la fase operativa y confiamos en que será una herramienta
efectiva para salir del túnel”.