Manila, FILIPINAS (Agencia Fides, 06/03/2020) - Tres obispos católicos de Filipinas se han
puesto a disposición y han aceptado el desafío de contribuir a las
conversaciones de paz con el movimiento rebelde de origen comunista New
Army's People. Según Fides, se trata de tres obispos de la isla de
Samar, en el centro de Filipinas: el obispo Crispin Varques, de la
diócesis de Borongan, en el este de Samar; el obispo Emmanuel Trance, de
la diócesis de Catarman, en el norte de Samar y el obispo Isabelo
Abarquez de la diócesis de Calbayog, también en Samar. Los tres tienen
la tarea de liderar un equipo que comenzará nuevos diálogos con los
rebeldes que han expresado su deseo de salir de la clandestinidad.
La participación de los obispos en las conversaciones es una prueba de
que "el objetivo de terminar con la lucha armada que dura desde hace una
década requiere un enfoque a nivel nacional", señalan a la Agencia
Fides fuentes de la Iglesia local.
Su compromiso "envía una señal de optimismo y esperanza al gobierno y al
NPA", ha declarado el general Pio Diñoso, comandante de la octava
división de infantería del Ejército de Filipinas. “Los líderes de la
iglesia son considerados personas neutrales. Son lo suficientemente
sabios e inteligentes como para entender si los guerrilleros son
sinceros; también conocen los problemas sociales y tienen madurez
espiritual", ha explicaod Diñoso.
El 20 de febrero, los líderes del gobierno, la Iglesia y la sociedad
civil aprobaron una resolución designando a tres obispos católicos para
llevar a cabo contactos informales con miembros del grupo comunista que
opera en la región, a fin de restablecer las comunicaciones y luego
pedir nuevas sesiones oficiales del proceso de paz. La decisión se tomó
durante la 43ª asamblea de la "Asociación para la paz y el desarrollo de
la isla de Samar" (SIPPAD), una plataforma compuesta por representantes
del gobierno, la iglesia y la sociedad civil de las tres provincias de
la isla de Samar. Esta plataforma es uno de los 12 grupos de la "Task
Force Nacional" establecida para poner fin al conflicto armado con los
rebeldes de naturaleza comunista. Creada en enero de 2006, la SIPPAD se
reúne trimestralmente y cuenta entre sus miembros con obispos católicos
de la isla de Samar junto con los gobernadores de las provincias de la
isla. SIPPAD se ha convertido en un foro
para la acción colectiva de la Iglesia, el gobierno y la sociedad civil
para abordar cuestiones y preocupaciones urgentes relacionadas con la
paz y el orden, el buen gobierno, el desarrollo y el medio ambiente en
Samar. Algunas áreas de la isla se consideran fortalezas del NPA debido a
la mala red de carreteras, bosques densos, alta incidencia de pobreza y
bajo nivel de educación en las comunidades de montaña.
El NPA, que lideró una lucha armada de cinco años contra el gobierno,
está definido como "organización terrorista" por los Estados Unidos, la
Unión Europea, el Reino Unido, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y
Filipinas. Durante dos años y medio, el gobierno de Rodrigo Duterte ha
bloqueado el diálogo con el NPA, el brazo armado del Partido Comunista
de Filipinas (CPP).
El CPP se formó en 1968 y su ala armada, el NPA, se estableció un año
después. El ejército comunista desafía al gobierno acusándolo de
explotar la tierra, explotar la mano de obra, violar los derechos
humanos, la marginación política y la discriminación contra los pueblos
indígenas locales. Según las ONG, se cree que el NPA tiene
aproximadamente 3.700 miembros, distribuidos principalmente en las islas
Visayas, en el centro de Filipinas.