San Justo, ARGENTINA (Agencia Fides, 15/04/2020) - El Obispo de San Justo, Mons. Eduardo
García, subrayó el papel de la Iglesia en el contexto de la crisis de
salud causada por la pandemia de coronavirus, a través del trabajo en
los comedores y en la asistencia a la población sujeta a medidas
restrictivas, con la acogida en los locales de la diócesis para recibir
pacientes que deben permanecer aislados.
Con un gran porcentaje de su población por debajo del umbral de pobreza,
la diócesis de San Justo se ve particularmente afectada por los efectos
de las medidas de aislamiento para frenar la propagación del
coronavirus, ya que muchas familias tienen que ir a buscar trabajo todos
los días para traer algo de comida a casa.
Por esta razón, el Obispado de San Justo se ha unido a los esfuerzos de
las autoridades nacionales, provinciales y municipales y otras
instituciones, poniendo a disposición de la comunidad varias camas en
centros religiosos para acoger a los más necesitados, lo que también
será útil en el caso de qué aumenten las personas infecctadas, también
para acomodar a las personas con síntomas leves que aún necesitan
permanecer aisladas para no continuar propagando el virus.
"Durante la pandemia, muchas personas no tienen un hogar donde quedarse y
la Iglesia los acoge en sus centros", dijo Mons. García. “Muchos son
trabajadores que viven de sus salarios diarios y no les queda nada. Sin
embargo, el hambre tiene que ser combatida de alguna manera. Es por eso
que los comedores y los lugares de asistencia a las personas también se
han multiplicado, porque la vida continúa, a pesar de la pandemia ",
explicó el obispo.
"Creo que se avecinan tiempos difíciles y todos tendremos que adaptarnos
de alguna manera, porque ya hay muchos que viven en dificultades. La
necesidad pone negro sobre blanco y debe ayudarnos a tomar conciencia.
Como dice el Papa, estamos en la misma barca y debemos ayudarnos unos a
otros ", dijo el prelado, quien concluyó:" la palabra de Dios se vive con gestos concretos de solidaridad".