Kara, TOGO (Agencia Fides, 03/05/2018) - “¿Quién salvará a la República Centroafricana,
Congo, Somalia, Sudán del Sur, Nigeria, Libia?, ¿quién salvará a África
de toda la violencia que está aplastando y empobreciendo continuamente
al continente africano, cada vez más víctima de la barbarie de sus
propios hijos?, ¿podrá África alguna vez liberarse de esta espiral de
violencia? Estas son las preguntas que nos hacemos cada noche”, confiesa
a la Agencia Fides el padre Donald Zagore, misionero de la Sociedad de
Misiones Africanas, al hablar sobre los episodios de violencia
registrados en los últimos días en el continente africano. “Ahora más
que nunca se necesitan urgentemente acciones concretas y efectivas para
salvar las vidas de millones de hombres, mujeres y niños que están
siendo sacrificados. África no debe ser un cementerio abierto con miles
de muertos, África no es la tierra donde el saqueo de la economía, la
tortura, el asesinato, son solo banalidades. No, África
no debe ser el escenario donde el mal siempre triunfa”, insiste el
misionero.
“Es hora de que los africanos se den cuenta de esta trágica fatalidad”,
explica el sacerdote a la Agencia Fides. “Es hora de que los africanos
se nieguen a empeñarse en esta lógica de violencia interminable impuesta
por hombres sin fe ni leyes, hombres que, paradójicamente, encuentran
en la destrucción de la humanidad el camino por excelencia para realizar
su propia humanidad. Es hora de que surjan hombres y mujeres amantes de
la paz en este continente”, agrega.
“Si la historia de nuestro continente, a través de sus interminables
rebeliones y guerras, ha demostrado que la violencia como medio de
expresión es lo más común en el continente africano, también debemos
admitir que la violencia en sí misma nunca ha traído progreso y nunca
será una solución a nuestros problemas. Nunca construiremos nuestro
continente usando el lenguaje de las armas. Solo el verdadero diálogo,
que trasciende todo tipo de segregación y marginación y que reúne a
todos, sin excepción, puede salvar al continente africano”. “Es urgente
hacer frente al desafío de la paz a través del diálogo verdadero sobre
todas las dificultades que impiden la mejora de los pueblos africanos en
el camino de la igualdad, la responsabilidad y la libertad. Esto solo
será posible a través de la cultura de un amor social animado por el
sentido de la caridad”, concluye el padre Zagore.