Roma, ITALIA (Agencia Fides, 12/06/2020) - "Estamos firmemente convencidos de que África y
Europa podrían convertirse en los motores para relanzar la cooperación
multilateral", afirman los obispos de África y Europa en una declaración
firmada por el cardenal Jean-Claude Hollerich y el cardenal Philippe
Nakellentuba Ouédraogo, respectivamente presidente de la COMECE
(Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea) y del
SECAM/SCEAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y
Madagascar).
La declaración es una contribución de los obispos africanos y europeos a
la próxima cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea que se
celebrará en Bruselas en octubre.
El documento, titulado “La justicia florecerá y la paz abundará”,
propone establecer una asociación justa y responsable centrada en los
ciudadanos.
Los obispos recomiendan el establecimiento de políticas que permitan una
cooperación más justa entre Europa y África. En el sector de la
inversión, proponen "promover la inversión sostenible como un
instrumento para eliminar los obstáculos persistentes al acceso justo a
los servicios sociales básicos además del desarrollo humano reflejando
las necesidades locales, creando empleos decentes y proporcionando
acceso imparcial a los empresarios en ambos continentes".
En el campo de la educación, proponen "apoyar la creación de escuelas e
instituciones sanitarias en las zonas rurales, equipadas con estructuras
y personal modernos y funcionales". También es necesario "promover la
aplicación de nuevas tecnologías para superar la brecha entre las zonas
rurales y urbanas".
En el sector de desarrollo de recursos naturales, se propone promover la
conservación de la biodiversidad, mejorar la gestión de los océanos e
invertir en tecnologías verdes innovadoras, al mismo tiempo que se
apoyan los esfuerzos para mejorar la resiliencia y la adaptación al
clima".
La paz en el continente africano también es un tema crucial, por lo que
los obispos llaman la atención sobre la necesidad de un “enfoque
integral, dando prioridad a la promoción de la seguridad de las personas
y propiedades, familias y comunidades, intensificando los esfuerzos de
prevención y construcción de la paz, en particular a través de acciones a
implementar en las primeras etapas de un conflicto para poder detenerlo
a tiempo”.