Nairobi, KENIA (Agencia Fides, 10/06/2020) - La arquidiócesis de Nyeri ha lanzado un centro
de asesoramiento y apoyo para brindar asistencia a las personas y
familias que están en dificultades debido a las medidas sanitarias para
contener el COVID-19.
"El centro brinda asesoramiento psicológico y ayuda, incluido el
asesoramiento matrimonial para resolver desacuerdos conyugales", explica
Su Exc. Mons. Anthony Muheria, arzobispo de Nyeri, quien ha subrayado
que con la adopción de medidas estrictas por parte del gobierno para
contrarrestar la propagación del COVID-19, incluida la limitación del
movimiento, los niveles de estrés entre las personas se han
intensificado, generando conflictos dentro de las familias.
El Good Shepherd Call Center (Centro de Llamadas del Buen Pastor) cuenta
con un número gratuito al que las personas pueden recurrir para pedir
ayuda no solo psicología sino también apoyo espiritual, y está destinado
a cualquier persona de cualquier religión o parte del país, que se
encuentre en una situación grave de estrés mental", continúa explicando
el arzobispo.
El centro de llamadas está coordinado por el reverendo p. Stephen
Ndung’u, un consultor certificado, con el apoyo de más de 10 psicólogos
voluntarios. Otros trabajadores voluntarios están siguiendo un programa
intensivo de formación en asesoramiento psicológico.
Mons. Muheria afirma que "los que llaman tienen diferentes problemas.
Desde situaciones muy graves y agudas hasta las simples llamadas de
aquellos que buscan un interlocutor para hablar. La soledad es un asunto
muy serio para aquellos que viven lejos de sus familias o están en
cuarentena o en aislamiento. Inicialmente recibíamos más de 300 llamadas
por semana, ahora recibimos alrededor de 100 llamadas por semana. Los
más graves son los casos de intento de suicidio que se manejan
profesional y espiritualmente, las disputas domésticas, los casos de
estrés debido a la falta de alimentos, la incapacidad de pagar el
alquiler y satisfacer las necesidades más básicas".
"Tratamos de involucrar a la policía cuando se trata de casos de
violencia", subraya Mons. Muheria. “Esto no es solo para los esposos;
también involucramos hermanos o parientes que viven junto con la persona
maltratada".
Los obispos de Kenia han expresado su preocupación por el aumento de la
violencia en las familias y han advertido a los keniatas que la
violencia doméstica y la violencia de género no son aceptables bajo
ninguna circunstancia.