Brazzaville, REPÚBLICA DEL CONGO (Agencia Fides, 15/06/2020) – “Hoy estamos en una fase de reapertura
progresiva”, escriben los Obispos de la República del Congo en el
mensaje publicado al final de su Asamblea Extraordinaria y enviado a la
Agencia Fides.
Congo Brazzaville también ha adoptado medidas de confinamiento para
detener la pandemia de COVID-19, que, sin embargo, ha empeorado las
condiciones sociales, especialmente de los sectores más débiles de la
población.
“Desde el estallido de la crisis sanitaria hasta la fecha, todos hemos
tenido que hacer frente a múltiples dificultades: la suspensión de
viajes, demoras y dificultades en el suministro de alimentos, cierre de
escuelas y universidades, problemas sociales, etc. En resumen, el ritmo
de la vida normal se ha interrumpido y nuestras actividades habituales
se han reducido al mínimo", se lee en el mensaje. “Los efectos de esta
pandemia quedarán grabados para siempre en nuestras mentes y en la
historia, con graves consecuencias en todos los frentes y en diferentes
áreas. Por eso, con el Papa Francisco, afirmamos que la crisis sanitaria
que ha puesto de rodillas al mundo entero debe ayudar a todos nosotros a
convertirnos (Papa Francisco, Mensaje del 27 de marzo de 2020)”.
Los obispos "felicitan y agradecen a las plataformas y asociaciones que
trabajan para aliviar el sufrimiento de la población" continúa el
mensaje. “En particular, dan las gracias a los miembros de la plataforma
coronavirus de la Conferencia Episcopal del Congo y los alientan a que
sigan haciendo visible la imagen de nuestra Iglesia en la sociedad, a
pesar de los medios limitados que tienen a disposición. También alientan
al Comité de Apoyo por la Solidaridad Nacional contra el COVID-19,
compuesto por diferentes confesiones religiosas, a hacer lo mismo en el
contexto de la respuesta espiritual y otras iniciativas concretas, como
la reunión interreligiosa celebrada el 14 de mayo de 2020 en el Palacio
de Congresos".
"Entre los eventos que han marcado este difícil periodo están, entre
otras cosas, el cierre de los lugares de culto. Desde el primer día y
hasta ahora, las iglesias y los lugares de culto han estado cerrados,
muchos fieles lo han experimentado como un drama, porque no han tenido
la oportunidad de participar en la Santa Misa. Pero, el cierre de los
lugares de culto no es un pretexto para descuidar la oración personal,
familiar y comunitaria, ni tampoco una oportunidad para caer en la
ociosidad espiritual", subrayan los obispos que apelan a las
“autoridades públicas, para que se realice la reapertura segura de los
lugares de culto".
Los obispos concluyen instando a la población congoleña a "respetar las
normas de distanciamiento social y las medidas tomadas por las
autoridades competentes para detener la propagación del coronavirus en
tierras congoleñas, cuya tasa de contagio aumenta de día a día".