Manila, FILIPINAS (Agencia Fides, 15/06/2020) - La Arquidiócesis de Manila está involucrando a
los jóvenes para ayudar, como voluntarios, en las liturgias y los
servicios pastorales, en vista de la esperada reapertura de las
iglesias, después del período de bloqueo debido al Covid-19.
“Necesitamos más voluntarios ahora, ya que hay nuevos ministerios y
servicios que llevar a cabo, o que deben ser fortalecidos en esta
situación", explica Mons. Broderick Pabillo, Administrador Apostólico de
Manila, en una nota enviada a la Agencia Fides.
El obispo Pabillo ha pedido ayuda especialmente a los jóvenes, porque a
los adultos y ancianos, como medida de precaución, se les dispensará de
asistir a misa para no exponerlos al riesgo de contraer el coronavirus.
“Tendremos que llevar la Eucaristía a los enfermos y ancianos cerca de
sus hogares. Necesitaremos personas que nos ayuden a mantener la
distancia física correcta y desinfectar regularmente nuestras iglesias",
continúa explicando.
Ya en los últimos meses, la Conferencia Episcopal de Filipinas había
pedido a las parroquias que formaran a un mayor número de jóvenes para
que se convirtieran en "ministros extraordinarios de la comunión", a fin
de poder ayudar a distribuir la Eucaristía en el territorio.
“Necesitamos más voluntarios jóvenes. Me gustaría hacer un llamamiento a
nuestros ancianos voluntarios de la parroquia: para que nos ayuden a
reclutar uno o dos jóvenes para que ocupen su lugar en los servicios
pastorales", pide Mons. Pabillo en la nota
Maria Christine Cabato, una estudiante universitaria de 23 años, afirma a
Fides: "Estoy dispuesta y feliz de ser voluntaria para los servicios de
la iglesia". Marcus García, un maestro de 26 años, agrega: "Estoy
deseoso de ser un joven ministro laico para llevar la Comunión a los
enfermos y ancianos".
Un servicio y una contribución esencial que los ancianos aún pueden
llevar a cabo en sus hogares, enfatiza el mensaje del Obispo, es la
oración, "que no solo es importante, sino que es indispensable en la
Iglesia". Los ancianos, añade, “cuiden de acompañar las actividades de
la iglesia con oraciones y ofrendas espirituales y materiales. Ellos
pueden ser nuestros intercesores de oración en este momento de crisis".
Además Mons. Pabillo expresa la esperanza de una próxima reapertura de
las iglesias y la reanudación gradual de los servicios litúrgicos, "que
consideramos esenciales para la vida de nuestro pueblo".
En varias diócesis en todo el país, las misas se retransmiten a través
de las redes sociales mientras las personas permanecen en sus hogares
por la emergencia sanitaria. Con el aumento de los casos de contagio
(que han llegado a alrededor de 26 mil), Metro Manila (12 millones de
residentes, pero alrededor de 20 millones de personas que realmente
viven y trabajan en la ciudad) todavía está bajo el estado de
"cuarentena comunitaria", que comenzó el 16 de marzo con restricciones
muy severas en los servicios religiosos.