Texto del discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en el encuentro:
DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A LOS DIRIGENTES Y AL PERSONAL DE CORREOS ITALIANOS
A LOS DIRIGENTES Y AL PERSONAL DE CORREOS ITALIANOS
Sala Clementina
Sábado, 10 de febrero de 2018
Sábado, 10 de febrero de 2018
Queridos hermanos y hermanas:
Os doy la bienvenida y agradezco al presidente sus amables palabras.
Saludo cordialmente a los dirigentes y empleados de Correos Italianos
, y hago extensivo el saludo a vuestros colegas que no están aquí hoy.
Correos Italianos está inextricablemente ligada a la vida y la
historia de Italia: ha acompañado sus eventos, comenzando desde su
surgimiento como un Estado unitario. En cierto sentido, ha contribuido a
mantenerla unida, poniendo en contacto familias y lugares distantes.
Sabemos qué importante es la comunicación en nuestra sociedad y cómo
regiones diferentes puedan recorrer un camino común solamente gracias
al intercambio continuo de información y bienes. Esto también afecta
directamente al desarrollo económico de un país, que requiere servicios
eficientes y de calidad.
En este itinerario, junto con la nación y el pueblo italiano, Correos
Italianos ha tenido que renovarse y ha sabido hacerlo adaptándose a
los tiempos. De hecho, en las últimas décadas, casi todos los aspectos
de la vida de las personas y la sociedad se han transformado, a partir
de los medios de comunicación y transporte. La gran aceleración impresa
por una tecnología cada vez más desarrollada, omnipresente y con
frecuencia invasiva, ha cambiado la mentalidad y los estilos de vida,
creando nuevas necesidades y requiriendo una eficiencia cada vez mayor.
Correos Italianos ha trabajado arduamente para enfrentar los desafíos
de esta época con previsión, diversificando los servicios e
implementando una estrategia de inversión que mira hacia el futuro, con
un uso generalizado de las nuevas tecnologías y un esfuerzo continuo de
investigación e innovación.
Esta mirada al futuro de Correos Italianos , en la elección de los
medios de transporte y en otras decisiones programáticas, también ha
tenido en cuenta la protección del ambiente natural. Como subrayaba en
la encíclica Laudato si', no puede haber un desarrollo verdadero
que ignore la capacidad de regeneración de la naturaleza, o que la
conciba no como nuestra casa común, sino como un almacén lleno de
recursos para ser consumidos.
Sin embargo, lo más importante en vuestra obra de reestructuración y
renovación ha sido haber implementado una estrategia comercial fiel a
vuestra vocación original, de estar al servicio de los ciudadanos. Si
bien siguiendo una lógica de mercado, Correos Italianos ha puesto en el
centro no el beneficio sino a las personas, recordando que todos los
servicios ofrecidos se vaciarían de su valor si solo pudieran ser
utilizados por algunos, o no respondieran a las necesidades concretas de
los usuarios. Esto es tanto más importante en un contexto económico y
social como el nuestro que, a menudo, tiene como objetivo lograr un fin
en sí mismo, olvidando que la verdadera riqueza reside en las personas,
y las trata, pues, como números sin rostro: se trata con respeto y
consideración a quien tiene un número alto, mientras se echa a quien
se considera un cero: nuestra cultura actual del “descarte”.
Frente a este drama, consecuencia del egoísmo y de una profunda
miopía espiritual, estáis llamado a seguir siempre la lógica opuesta,
que se centra en las necesidades y el cuidado de las personas. Lo habéis
hecho adoptando, como principio rector de las opciones estratégicas de
la empresa, la atención al cliente, estableciendo los estándares que se
deben alcanzar en el trabajo y personalizando los servicios, cuidando la
formación del "personal de contacto" e interactuando con los usuarios.
Exhorto a todos los que entre vosotros están todos los días en
relación con el público y tratan de responder a sus necesidades, a
mantener esta actitud de disponibilidad y benevolencia hacia quienes se
dirigen a vosotros.
Cuando uno va a un mostrador o a una oficina, es importante
encontrarse con personas que hagan bien su trabajo, que no refunfuñen
ni den la impresión de considerarte una carga o que hacen como si no te
vieran. Por otro lado, los clientes deben prestar atención a no tener,
-como lamentablemente sucede - una actitud de pretensión o de queja,
descargando a veces sobre los empleados sus propias frustraciones o
todos los males de la sociedad. ¡Qué difícil, pero también qué
importante es, que en las mil relaciones cotidianas entre colegas y con
los ciudadanos, se mantenga un estilo de escucha, disponibilidad y
respeto! Cuesta trabajo, no es fácil. Para lograrlo , es esencial
entrenarse todos los días, educándose para actuar con misericordia,
incluso en pequeños gestos y pensamientos. ¡Una sonrisa, una sonrisa!.
Llega la viejecita que es algo sorda y tú le explicas las cosas, pero no
oye… Y tú ,sonríe, en vez de hace “uff”…La sonrisa es siempre un
puente, pero un puente de los grandes (de ánimo) porque la sonrisa va de
corazón a corazón. ¡No os olvidéis de la sonrisa! Quien se comporta así
se vuelve contagioso, porque la sonrisa es contagiosa, y la paz que
siembra no deja de producir frutos.
El cuidado de la persona, siempre asumido por Correos Italianos como
su criterio rector, se manifiesta no solo en la atención que tiene para
los clientes, sino también para los mismos empleados, los primeros que
ofrecen su energía y sus habilidades para el bien del compañía. ¡Con
qué frecuencia el mundo del trabajo ignora, o pretende no ver, las
necesidades especiales relacionadas con ser madre, así como las
necesidades de las familias, que deben ser protegidas y favorecidas a
toda costa! Por el contrario, Correos Italianos siempre ha buscado
tener un cuidado especial con las trabajadoras y las familias,
representando un emblema para cada entorno de trabajo, y mostrando que
el pleno respeto de quienes trabajan y sus derechos no entra en
conflicto con los beneficios y la eficiencia, sino que, por el
contrario, los aumenta.
En el difícil equilibrio entre reducción de costos y competitividad,
preocupaos siempre de que la atención al presupuesto no vaya en
detrimento de la calidad del trabajo, ni comprometa el principio de
universalidad en la provisión de servicios, logrado a través de la
presencia generalizada de oficinas de correos y mostradores en todo el
territorio nacional. La proximidad a las personas que unas y otros
aseguran debe mantenerse con todas las energías necesarias, ya que
garantiza a muchos, especialmente a los más débiles, un punto de
referencia para sus necesidades, y un presidio de defensa.
Queridos hermanos y hermanas, os agradezco la oportunidad de este
encuentro. Os pido por favor que recéis por mí. Invoco la bendición de
Dios para vosotros, vuestras familias y todos vuestros buenos
propósitos. Gracias.
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