Akkar, LÍBANO (Agencia Fides, 12/02/2018) - Dos jóvenes musulmanes libaneses, bajo juicio
con la acusación de profanar una estatua de la Virgen María, han
recibido como pena alternativa a la prisión, el deber de leer y
memorizar algunos pasajes del Corán en los que se expresa veneración
hacia la Madre de Jesús. La sentencia, dictaminada por el magistrado
Jocelyne Matta, juez del norte del Líbano, también ha recibido el elogio
y la aprobación de los líderes musulmanes libaneses, que han señalado
que dicha sentencia es una herramienta efectiva para contrarrestar el
sectarismo y todas las formas de ofensa hacia las creencias religiosas
de los demás.
Los dos jóvenes, estudiantes musulmanes de la escuela técnica de Mounjez
(un pueblo en el que la mayoría es cristiana, en la región de Akkar),
entraron en una iglesia hace unos días para realizar gestos de ultraje
ante una estatua de la Virgen. Los dos muchachos grabaron su acto
sacrílego y lo difundieron entre sus compañeros a través de las redes
sociales. La policía los arrestó, y el órgano judicial competente se
activó de inmediato para establecer la pena que se debía imponer con
prontitud, sobre todo para dar una señal rápida y efectiva y evitar
nuevos conflictos sectarios. El juez Jocelyne Matta, encargada de
dictaminar la sentencia, en la audiencia del jueves 8 de febrero,
decidió dar una lección de cultura religiosa islámica a los dos acusados
en lugar de recurrir a penas de prisión.
En el juicio, el magistrado Matta leyó de una copia del Corán la Sura al
Imrán, que expresa la veneración que se tributa a María en el Texto
Sagrado del Islam, imponiendo como castigo a los dos jóvenes acusados la
lectura, memorización y recitación de ese texto. La propuesta del
magistrado ha sido aprobada y notificada por el Tribunal de Trípoli, que
ha dado mandato a un funcionario de la corte de menores para que ayude a
los chicos a memorizar la Sura Coránica sobre María. Antes de ser
liberados, los dos acusados han expresado su arrepentimiento por la
acción realizada.
“Recurrir a este tipo de sentencia re-educativa”, señala a la Agencia
Fides el sacerdote maronita, Rouphael Zgheib, director nacional de las
Obras Misionales Pontificias en el Líbano, “denota una nueva orientación
en la práctica de la justicia libanesa, y representa una aplicación del
artículo 111 del Código Penal, que autoriza al juez de instrucción a
reemplazar la detención de un acusado con cualquier otra medida que se
considere más apropiada y efectiva. El juez se dio cuenta de que los
muchachos no sabían nada sobre el Corán, a pesar de ser musulmanes, y
eligió ese tipo de castigo para enseñarles a respetar su propia religión
y la de aquellos que no son musulmanes”.
La decisión de la Sra. Jocelyne Matta, magistrado de fe cristiana, ha
recibido muestras de aprecio de los líderes religiosos y políticos
libaneses. El primer ministro libanés Saad Hariri, un musulmán sunita,
en las redes sociales lo ha mencionado como una buena elección para
destacar lo que “comparten cristianos y musulmanes”. La sentencia ha
demostrado a los dos muchachos que su acción representa una ofensa
también para su propia religión islámica, que evidentemente no conocen
muy bien.