Nainital, INDIA (Agencia Fides, 04/05/2018) – El Uttarakhand (India septentrional) se ha
convertido en el séptimo estado de la Federación india que ha aprobado
una “ley anti-conversión” que penaliza la libertad de conciencia y la
libertad religiosa.
Según la información de la Agencia Fides, el pasado 18 de abril el
gobernador Krishna Kant Paul firmó el borrador de la ley "Freedom of
Religion" (“Dharma Swatantrata Adhiniyam”), aprovado por la mayoria
precedentemente en la asamblea legislativa estatal.
Uttarakhand se une a los estados de Orissa, Madhya Pradesh,
Chhattisgarh, Gujarat, Himachal Pradesh y Jharkhand, donde están
vigentes legislaciones similares, que los extremistas hindúes usan
habitualmente para acusar a los cristianos de “conversiones forzosas o
fraudulentas”.
La nueva ley hace que las “conversiones forzadas” sean un delito que se
castiga con una pena de prisión de uno a cinco años. Si la víctima de
“conversión forzada” es un menor, una mujer o una persona que pertenece a
una casta o tribu inferior (dalit), la pena mínima de prisión es de dos
años.
La ley también obliga a obtener el permiso del gobierno estatal antes de
la conversión religiosa. Se debe presentar una declaración jurada al
magistrado del distrito al menos un mes antes de la conversión. Las
personas que se convierten para contraer matrimonio deben presentar la
misma declaración jurada un mes antes del matrimonio. Si no se sigue
este procedimiento, la conversión religiosa será invalidada y
considerada ilegal por el gobierno estatal y puede invalidar el
matrimonio.
El católico John Dayal, portavoz del "United Christian Forum" y de la
"All India Catholic Union", dice a Fides que "la ley anti-conversión ha
sido promovida por el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata Party,
sin ninguna razón real".
“No hay casos de conversión forzada o fraudulenta en el estado. La única
explicación plausible, puede ser la de amenazar a las comunidades
minoritarias o limitar la libertad de religión de los dalits y las
comunidades más débiles: sus derechos son aplastados por las castas
superiores que ejercen el poder político en el estado”. “Presentaremos
la ley ante los tribunales y la cuestionaremos en el debate público”,
dice Dayal, periodista católica y activista de derechos humanos.
El obispo Francis Kalist, que dirige la diócesis de Meerut, en
Uttarakhand, dice a Fides: "La ley es de naturaleza discriminatoria, ya
que implícitamente está dirigida contra los cristianos y otras
minorías". El Obispo teme que la ley pueda "afectar negativamente a la
Iglesia, ya que podría ser explotada para hostigar a los cristianos".
El estado de Uttarakhand tiene 10 millones de personas, la mayoría
hindúes. Los cristianos representan menos del 1% de la población,
mientras los musulmanes constituyen el 14% de la población, según el
censo del 2011. El estado está gobernado por el partido nacionalista
hindú Bharatiya Janata Party (BJP).