CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 9 de mayo de 2018).- Del 7 al 8 de mayo de 2018 ha tenido lugar la cuarta reunión del XIV
Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos,
presidida por el Santo Padre FRANCISCO.
Los trabajos comenzaron con la intervención del Secretario General, Su
Eminencia el Cardenal Lorenzo Baldisseri. En la alocución de saludo, el
purpurado agradeció a Su Santidad su presencia y habló del camino
recorrido en vista de la XV Asamblea General Ordinaria. En particular,
el Secretario General se centró en la preparación del proyecto del Instrumentum laboris, elaborado en colaboración con un grupo de expertos que han recogido el material ofrecido por cinco fuentes: las respuestas al Cuestionario conclusivo del Documento Preparatorio por parte de los organismos interesados ; las respuestas al Cuestionario
online dirigido a los jóvenes; las actas del Seminario internacional
sobre la situación de la juventud celebrado en septiembre de 2017; los
comentarios libremente enviados por individuos y grupos; El Documento final
de la Reunión pre-sinodal llevada a cabo del 19 al 24 de marzo de
2018. El Cardenal Baldisseri ha informado sobre dicho evento indicando
la animada participación de los jóvenes de muchas partes del mundo, que
representan diferentes áreas eclesiales y extra-eclesiales.
Después de la intervención del Secretario General, se presentó el proyecto del Instrumentum laboris,
tema principal del encuentro. El texto suscitó un interesante
intercambio de puntos de vista, en forma de sugerencias y propuestas
que se han incluido en el documento, para proporcionar a los padres
sinodales un instrumento cada vez más adecuada para el debate en el
Aula. El texto enmendado fue aprobado por todos los participantes.
Los miembros del Consejo Ordinario discutieron algunos aspectos y
criterios de organización del Sínodo de los Obispos y de la próxima
Asamblea General Ordinaria. La comunicación relativa de Su Excelencia,
Mons. Fabio Fabene, Subsecretario del Sínodo de los Obispos, fue seguida
por un fructífero intercambio de opiniones.
Al final, el Santo Padre dio las gracias a los miembros del Consejo y a
los participantes por sus aportaciones y por el espíritu de comunión
fraterna en que se desarrolló la reunión.