Izmir, TURQUÍA (Agencia Fides, 09/05/2018) - Entre las nuevas y exorbitantes acusaciones
contra el pastor evangélico estadounidense Andrew Craig Brunson,
sometidas a proceso por las autoridades judiciales turcas por presunta
complicidad con las redes y las fuerzas acusadas de actos terroristas y
tramas subversivas contra Turquía, también se ha sumado ahora la de
prefigurar el nacimiento de un supuesto “estado kurdo cristiano”
destinado a ocupar parte del territorio turco. Esta acusación contra
Brunson, durante la reanudación del juicio que lo ve acusado ante la
corte de Izmir, ha sido presentada por un testigo secreto indicado con
el nombre en clave de “Serhat”, quién ha sido escuchado por los jueces
durante la última audiencia del juicio. Según la información de varios
medios turcos, el nuevo testigo afirma que el pastor estadounidense
habría hecho referencia a unos preparativos de guerra para facilitar el
establecimiento de un nuevo estado kurdo-cristiano en un futuro cercano.
Esta nueva acusación se agrega a los otros cargos ya presentados contra
el pastor estadounidense, cuya historia forma parte de la lista de
cuestiones que han aumentado la tensión entre el gobierno turco y la
administración estadounidense.
Brunson está detenido en Turquía bajo la acusación de connivencia con
Hizmet, la organización del predicador islámico turco Fetullah Gulen,
indicado por Ankara como el inspirador del golpe fallido del 15 de julio
de 2016. Con el pasar del tiempo, la lista de cargos contra él ha
aumentado, hasta el punto de incluir la acusación de flanquear al
Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), considerado como una
“organización terrorista” tanto por Turquía como por Estados Unidos.
Andrew Craig Brunson, responsable de la iglesia evangélica de la
Resurrección en Izmir (Smirne Diriliş Kilisesi), había sido convocado
por la oficina turca de inmigración en octubre de 2016, junto a su
mujer, Lyn Norine. En un principio, se comunicó a
la pareja la obligación de abandonar Turquía, justificando esta medida
con la vaga acusación de haber recibido fondos del exterior para
financiar iniciativas misioneras y haber puesto en peligro la seguridad
del país con sus actividades. Posteriormente, la prensa turca informó
que el decreto de expulsión del pastor evangélico se había convertido en
un arresto, después de que un testigo secreto lo acusase de pertenecer a
la FETO (acrónimo turco de "organización terrorista Fethullahnista",
definición con la cual los órganos turcos progubernamentales indican a
la red de Gulen). En prisión, Brunson había recibido visitas de altos
funcionarios de la embajada de Estados Unidos en
Turquía, y el presidente estadounidense Donald Trump también había
pedido la liberación del pastor evangélico durante la reunión de mayo de
2017 en la Casa Blanca con el presidente turco Erdogan. En mes de
agosto pasado, después de la intervención de Trump, Brunson había sido
acusado de crímenes aún más graves que en el pasado, y había sido
transferido a una prisión de máxima seguridad, donde están detenidos
algunos de entre los más altos funcionarios acusados del golpe fallido
de 2016. Luego, el 28 de septiembre, Erdogan se declaró dispuesto a
liberar al pastor evangélico de EE. UU. solo si a cambio las autoridades
estadounidenses entregarían a Turquía a Fethullah Gulen, exiliado en
EE.UU. desde 1999.
El juicio a Brunson, por el que la fiscalía exige una sentencia de 36
años de prisión, se ha reanudado en los últimos días, después de que la
primera sesión se celebrase el 16 de abril. En esa ocasión, después de
una sesión de 13 horas de vídeos testimoniales proporcionados por
misteriosos “testigos secretos”, cuyas voces a veces se disfrazaban casi
hasta el punto de ser indescifrables, el tribunal actualizó el
procedimiento y lo pospuso durante tres semanas. En las audiencias, el
pastor Brunson - que sigue detenido en una prisión de máxima seguridad-,
parece haber perdido mucho peso.