Estambul, TURQUÍA (Agencia Fides) - El Consejo de Estado turco, en una sesión
incluida en la agenda del jueves 2 de julio, considerará abrir
nuevamente el complejo monumental de Ayasofya al culto islámico,
revirtiendo la decisión con la que en 1934 el gobierno turco había
convertido en un simple museo la antigua basílica bizantina transformada
en una mezquita después de la conquista otomana de Constantinopla
(1453). La decisión del Consejo de Estado representará una respuesta
institucional de fuerte impacto, ya que permitirá evaluar la posibilidad
de conseguir que funcione la presión ejercida por algunos sectores de
la leadership política turca para reabrir de nuevo al culto islámico la
antigua Basílica bizantina de Haghia Sophia. En los últimos días, según
lo informado por Fides, los medios de
comunicación turcos han informado de algunos rumores según los cuales el
presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha dado instrucciones para
comenzar el
proceso legal destinado a cambiar el estado del complejo monumental
Ayasofya, para celebrar nuevamente los rituales religiosos islámicos en
ese lugar sin cerrarlo al flujo de visitas turísticas.
Mientras tanto, la nueva campaña puesta en marcha por sectores del poder
turco para que Ayasofya vuelva a su función como lugar de culto
islámico está provocando diferentes reacciones en todo el mundo, y el
asunto se ha transformado en un terreno de enfrentamientos geopolíticos.
Entre los pronunciamientos más decisivos destaca el de la "Casa de la
Fatwa" (Dar al Ifta al Misryah) - observatorio egipcio, presidido por el
Gran Muftí de Egipto y encargado de difundir pronunciamientos
orientadores y disolver dudas y controversias con respecto a la
aplicación de los preceptos coránicos. Este organismo egipcio,
interviniendo en un momento marcado por la fuerte oposición entre Egipto
y Turquía, también sobre las cuestiones líbicas, ha llegado a definir
la conquista otomana de Constantinopla como una "ocupación", señalando
como un evento desafortunado la transformación en mezquita de la
Basílica de Haghia Sophia. El metropolitano ortodoxo ruso Hilarion
Alfeyev también se ha pronunciado sobre la controversia en torno a
Ayasofya, para él "los intentos de cambiar el estatus de Hagia Sophia,
que ahora es un museo, podrían conducir al cambio y la violación del
equilibrio entre las religiones". Mientras tanto, en Turquía, analistas
políticos como Orhan Bursal, columnista del periódico Cumhuriyet, en un
artículo reciente afirma que la "la cuestión de Hagia Sophia" es
utilizada por los líderes turcos como una "herramienta electoral", útil
para identificar "enemigos externos” que puedan ser utilizados para
exponerlos al resentimiento de la opinión pública turca. En un momento
de crisis económica vinculado en parte, a la actual crisis pandémica.