St. Gallen, SUIZA (Agencia Fides, 05/06/2020) - El impacto de
la pandemia de Covid-19 en la vida cotidiana de la Iglesia y las
sociedades europeas ha sido el tema central de la reunión anual entre
las Presidencias del CCEE (Consejo de las Conferencias Episcopales
Europeas) y de la COMECE (Comisión de la Episcopados europeos), que se
celebró el 3 de junio de 2020, por videoconferencia dada la situación
actual de salud. Junto con los dos presidentes, el cardenal Angelo
Bagnasco (CCEE) y el cardenal Jean-Claude Hollerich SJ (COMECE), han
asistido todos los miembros de las dos presidencias.
En el comunicado final, recibido en la Agencia Fides, declaran que "al
renovar la cercanía de la Iglesia a todos los que luchan contra la
pandemia - las víctimas, sus familias y todos los trabajadores
sanitarios, los voluntarios y los fieles que han estado y están en
primera línea, cuidando a los afectados y brindándoles ayuda -, los
obispos han expresado su preocupación por la crisis económica y la
consiguiente pérdida de una gran cantidad de empleos, con la esperanza
de que, en Europa, trabajemos juntos a un reinicio que no deje a nadie
atrás".
En este largo periodo de crisis, las dos Presidencias han subrayado el
papel central que ha tenido la familia, "una verdadera célula de
solidaridad y participación, pero también un lugar de oración juntos.
Invertir en la familia – continúan -, es el primer paso hacia una
recuperación social, económica y eclesial justa". Por lo tanto,
agradecen a "los muchos sacerdotes por el servicio crucial y generoso
realizado en este período", y analizan el papel desempeñado por las
redes sociales para la oración y las celebraciones en directa online,
interrogándose sobre las nuevas formas de práctica religiosa, de
relaciones, de presencia y de compartir la fe. También se han detenido a
hablar sobre las fuertes limitaciones impuestas a la libertad de
religión en el contexto del cierre de los lugares de culto y la
prohibición de liturgias con la participación de los fieles debido a la
pandemia.