Temuco, CHILE (Agencia Fides, 18/01/2018) - “El Papa ha saludado al principio en mapudungun
(la lengua de los mapuche): 'Mari mari. Küme tünngün ta niemün', es
decir 'Buenos días. La paz sea con vosotros'. Y ha dado las gracias a
Dios por permitirle estar en territorio mapuche, en la Araucanía”,
subraya con orgullo, en una conversación con la Agencia Fides, Rosa
Isolde Reuque, responsable de la pastoral mapuche de la diócesis chilena
de Temuco. “De ese modo el Santo Padre ha reconocido la existencia de
la Araucanía y la legitimidad de las reivindicaciones de los mapuche. También ha recordado explícitamente que, en el lugar de la misa, en el
aeródromo de Maqueue, se han producido graves violaciones de los
derechos humanos”, observa haciendo referencia a las torturas del
régimen de Pinochet y deteniéndose por un minuto de silencio en oración.
“Ofrecemos esta celebración por todos aquellos que han sufrido y muerto
y por aquellos que, todos los días,
cargan en sus espaldas el peso de tantas injusticias sobre sus hombros”,
ha dicho, destacando la riqueza de las diferencias, del
multiculturalismo y de la necesidad de diálogo “que pasa por el
reconocimiento del valor y los derechos de los pueblos originarios, que
ha nombrado uno por uno”, recuerda Reuque.
Isolde está particularmente conmovida por la clara condena de la
violencia y la injusticia y dice a Fides: “En los últimos meses he
viajado por los campos, pueblos y parroquias para invitar a mis hermanos
Mapuche a reunirse con el Papa, y poder ver a tanta gente regocijarse
con él ha sido muy conmovedor. No solo nos ha confirmado en la fe. El
hecho de que los Mapuche hayan subido por tres veces al altar ha sido
muy importante y significativo”.
“No hay ninguna incompatibilidad entre la espiritualidad mapuche y la
religión católica”, explica la mujer, señalando que los indígenas
“adoran al único Dios Creador, el dador de todo bien”. En el primer
momento de la participación activa de los Mapuche, un gran grupo de
indígenas ha cantado y recitado el “Señor, ten piedad”. Los mapuches -
explica Reuque - lo hacen “pidiendo permiso al Creador para estar allí,
en su presencia, en el territorio que es nuestro pero antes que nada es
suyo”.
Luego han dado gracias a Dios por la presencia del Papa y han rezado a
Dios por el don del agua: “Hablaban de la lluvia, por supuesto, pero eso
por sí solo no es suficiente. Una de sus quejas se refiere al modelo
forestal basado en la plantación de eucaliptos para la producción de
papel que, además de empobrecer la tierra, también empobrece el agua
subterránea”, explica.
Ha sido muy positivo, ha declarado a la Agencia Fides, el almuerzo
privado del Papa con 11 representantes de la Araucanía y con el obispo
de Temuco. Los Mapuches “se han sentido respaldados por el Papa:
Francisco les ha dado la oportunidad de dar a conocer su sufrimiento al
mundo. Esto será importante en la lucha buena y no violenta contra la
injusticia, por su tierra y por un modelo de desarrollo eco-sostenible”,
concluye Reuque.