CIUDAD DEL VATICANO (Agencia Fides, 06/02/2018) – El Santo Padre ha nombrado hoy a
Mons. Fridolin Ambongo Besungu, Arzobispo Coadjutor de Kinshasa. Sobre
el significado de este nombramiento y sobre la situación de la iglesia
local, la Agencia Fides ha planteado algunas preguntas al Cardenal
Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de
los Pueblos.
Eminencia, el Santo Padre ha nombrado Su Excelencia Mons. Fridolin
Ambongo Besungu, O.F.M. Cap., Arzobispo Coadjutor de Kinshasa. ¿Cuál es
la motivación o el significado de este nombramiento?
El Emmo. Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya ha presentado su dimisión
del gobierno pastoral de Kinshasa en concomitancia con su 75° año de
edad.
El Santo Padre, como suele hacer a menudo, prolonga el mandato
teniendo en consideración las condiciones de salud y para no privar a la
diócesis de su Pastor hasta la sucesión. En este tiempo, se ha
realizado un estudio sobre la situación de la Arquidiócesis, las
expectativas de la misma (por parte del clero, religiosos/as, laicos), y
se han pedido indicaciones a numerosos Prelados, eclesiásticos y
fieles.
El Santo Padre, al conocer las indicaciones, tras considerando todo, ha
nombrado S.E. Mons. Fridolin Ambongo Besungu, Coadjutor de la
Archidiócesis de Kinshasa. Esto permitirá la transferencia de las
entregas entre el Cardenal Emmo. Monsengwo y S.E. Mons. Ambongo Besungu
se lleve a cabo con la debida calma y el conocimiento profundo de esta
compleja circunscripción eclesiástica.
¿Qué Iglesia heredará el Coadjutor, S.E. Mons. Ambongo Besungu?
Debo decir inmediatamente que el Cardenal Monsengwo, en estos 10 años de
ministerio pastoral en Kinshasa (había sido nombrado por Benedicto XVI
en diciembre de 2007), ha trabajado con gran generosidad y celo
pastoral.
Kinshasa es una Arquidiócesis donde la mitad de los
habitantes, estimados en alrededor de 12 millones, son católicos.
Además, Kinshasa es la capital del país y, sin duda, una gran
megalópolis, donde están presentes una multitud de problemas humanos,
sociales, políticos, religiosos y pastorales, con una complejidad
también vinculada a la heterogeneidad étnica, con más de 70 grandes
grupos étnicos presentes en el país.
Existen grandes focos de pobreza, problemas de inseguridad y violencia
que afectan seriamente a la población. Por esta razón, el Papa Francisco
ha convocado un Día de Oración y Ayuno el 23 de febrero, el viernes de
la primera semana de Cuaresma. En esta ocasión, el Santo Padre nos
invita a orar por la paz en el mundo y, en particular, por la República
Democrática del Congo y Sudán del Sur.
Pero, ¿cuál es la situación pastoral?
La Arquidiócesis posee varios Consejos (Pastoral, Presbiteral, etc.), un
Colegio de Decanos muy arraigado en el territorio, así como un Consejo
de Asuntos Económicos. Además, hay 143 parroquias, agrupadas en 15
Decanatos, y confiadas al cuidado de 238 sacerdotes diocesanos, 14
diáconos y 970 sacerdotes religiosos. También hay 4 seminarios.
Esto da la idea de la gran obra pastoral ya existente, que debe
reanudarse y estimularse. A nivel social, hay 500 escuelas administradas
por la Archidiócesis, cerca de setenta centros de atención médica y el
gran hospital San José. La Archidiócesis también tiene una
radio-televisión católica.
S.E. Mons. Fridolin Ambongo Besungu, de acuerdo con el cardenal
Monsengwo y asistido por los Obispos Auxiliares y todas las demás
fuerzas pastorales, podrá continuar el compromiso de dar a la Iglesia de
Kinshasa esa sensibilidad pastoral que el Papa Francisco anuncia desde
el comienzo del pontificado y que tan bien se delinea en la Evangelii
Gaudium.
¿Cuánto durará la colaboración entre el Arzobispo, el Cardenal Monsengwo y el nuevo Coadjutor?
No puedo responder a una cuestión de duración temporal. Creo que el
Cardenal Monsengwo estará feliz de dejar su oficina en manos seguras y
celantes. Como un padre nunca deja de ser padre, y lo será para siempre,
así un pastor que ha amado y guiado a su propia Iglesia, seguirá siendo
un padre, incluso cuando ya no tenga responsabilidad directa. Además,
cuando S.E. Monseñor Ambongo Besungu lo necesite (como suele decir el
Papa Francisco sobre el Papa emérito Benedicto XVI), podrá dirigirse a
un hombre sabio y virtuoso. Por ello, me gusta pensar, que entre el
Arzobispo Card. Monsengwo y S.E. Mons. Ambongo Besungu, no solo en esa
colaboración vinculada a la sabiduría, sino también a esa colaboración
espiritual y de oración que siempre debe estar viva en la Iglesia.
Además, hay que considerar tanto la salud que declina, como el papel que
el Santo Padre le ha confiado al Arzobispo de Kinshasa en el llamado C9
y, por lo tanto, la contribución que está llamado a dar al
nivel de la Iglesia Universal.
¿Qué le desea al nuevo pastor?
Conozco a S.E. Mons. Ambongo Besungu y aprecio sus dotes, mostradas como
obispo de Bokungu-Ikela (2005), como Administrador Apostólico de Kole,
como Arzobispo de Mbandaka-Bikoro, así como Vice-Presidente de la
Conferencia Episcopal Nacional del Congo (CENCO).
Le deseo, por lo tanto, ser pastor según el corazón de Cristo, obtener
la colaboración plena de su clero, de los religiosos y de los fieles, y
ser un padre en toda situación. Un buen Obispo es tal si obtiene y se le
da una “buena” colaboración.
Nadie puede ser Obispo solo. Él es para la Iglesia y la Iglesia se le da
a él como su familia. Por lo tanto, debe tener siempre y bajo toda
circunstancia, una actitud de equilibrio y sabiduría, incluso ante las
tensiones sociales, civiles y políticas.
Al Emmo. Cardenal Monsengwo, deseo confirmar mi estima y un profundo
agradecimiento por todo lo que ha hecho en Kinshasa, por su país y por
la Iglesia Universal. Que el Señor le de mérito por ello.