Puerto Casado, PARAGUAY (Agencia Fides, 09/02/2018) – “Como Iglesia, nos sentimos obligados a
compartir ciertas preocupaciones y desafíos, porque nos duele y nos
preocupa la acentuada crisis de la moralidad pública y privada; de la
vida política y la justicia; de la desigualdad y la injusticia social y
económica” que sufre la población. Así lo escriben, en un comunicado
enviado a la Agencia Fides, los religiosos y religiosas del Vicariato
Apostólico del Chaco Paraguayo, después de su asamblea celebrada del 4
al 6 de febrero, en la que denuncian el estado de abandono por parte del
Estado que sigue sufriendo la población de esta región, árida y pobre.
Citando un pasaje de la homilía de Mons. Ricardo Valenzuela durante la
fiesta de la Virgen de Caacupé, patrona del Paraguay, en la que afirmaba que “Es evidente el malestar
general y la insatisfacción de grandes sectores de la ciudadanía ante la
conducta de las autoridades, que parecen ignorar la existencia de tales
dramas”, los misioneros denuncian “la fragilidad de las instituciones
públicas, que responden a intereses particulares”, con la consiguiente
desconfianza de la ciudadanía.
Esta fragilidad de las instituciones también genera deficiencias en
ámbito sanitario muy graves: el hospital regional, que cubre un área de
cientos de kilómetros cuadrados, habitado por alrededor de 16,000
personas, carece de quirófanos adecuados, especializaciones, análisis de
laboratorio y unidades de cuidados intensivos; la gran escasez de agua y
de infraestructuras causan el aislamiento de enteras áreas pobladas
durante el período lluvioso y frecuentes apagones; las drogas proliferan
entre los jóvenes e incluso entre los niños; las tierras de los
campesinos y nativos son saqueadas con la complicidad de las autoridades
corruptas.
“Es un deber urgente buscar el bien común, tanto de las autoridades como
de los ciudadanos”, concluyen los religiosos en el comunicado,
invocando la ayuda de María Auxiliadora, patrona del Chaco, y animando a
todos a comprometerse “con hechos concretos de bien” para revertir este
estado de cosas “que se ha prolongado demasiado”. Por su parte, los
misioneros renuevan su voluntad y compromiso de “continuar formando en
los valores civiles y cristianos” donde quiera que trabajen.
El Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo cubre un área de 96,030
kilómetros cuadrados, tiene una población total de 26,500 habitantes de
los cuales 21,500 son católicos. Los indígenas son aproximadamente
6.000. Cuenta con 8 parroquias, 7 sacerdotes (1 diocesano y 6
religiosos),además de 6 religiosos y 17 religiosas.