Mardin, TURQUÍA (Agencia Fides, 13/02/2018) - Un decreto ha ordenado la restitución completa
de todos los bienes eclesiásticos esparcidos en la región de Mardin a la
Iglesia siro ortodoxa que en 2017 habían sido puesto bajo el control de
las instituciones públicas turcas.
El abogado de la Fundación del Monasterio de Mor Gabriel, ha anunciado
que el asunto ha sdio objeto de un decreto de ley. EL cual dispone la
restitución completa de 30 bienes eclesiásticos a las fundaciones y a
los organismos vinculados a la Iglesia siro ortodoxa que anteriormente
era propietaria. Entre los bienes que serán restituidos definitivamente
al control de la Iglesia siro ortodoxa se encuentran los tres
monasterios de Mor Melki, Mor Yakup y Mor Dimet.
La sombra de una posible expropiación por parte de los organismos turcos
se había proyectado sobre los bienes de la Iglesia siria ortodoxa en el
bienio 2016/2017, cuando esos bienes fueron puestos bajo el control
directo del Subsecretariado del Tesoro, y parecía que iban a ser
confiados a la administración de la Presidencia de Asuntos Religiosos
(Diyanet, un órgano vinculado directamente al Primer Ministro). La
operación se llevó a cabo al final del proceso por el cual Mardin se
había transformado en un municipio metropolitano, y la consiguiente
reorganización administrativa del territorio había transformado las
aldeas circundantes en barrios de la zona metropolitana.
Frente a estos desarrollos, la Fundación Mor Gabriel, que dirige el
monasterio sirio ortodoxo más importante en suelo turco (ver foto), en
junio de 2017 solicitó al tribunal civil de Mardin que detuviese el
proceso de expropiación de iglesias y monasterios y cementerios sirio
ortodoxos y su transferencia bajo control directo de los organismos
gubernamentales turcos. Poco después, Turquía
había negado las voces sobre su intención de expropiar 50 iglesias
cristianas y monasterios diseminados por Mardin. Solo la oficina del
gobernador de Mardin había declarado a los medios de comunicación turcos
que la propiedad y la gestión administrativa de las iglesias y
monasterios en cuestión aún tenían que definirse legalmente, y que
mientras tanto los bienes eclesiales seguirían estando registrados en la
Tesorería, sin que el Diyanet pudiese disponer de ellos.