Accra, GHANA (Agencia Fides, 08/02/2018) - Cáritas Ghana ha lanzado un proyecto para
gestionar los residuos electrónicos que cada año entran en Ghana desde
los países más desarrollados con el objetivo de reducir la toxicidad
generada en el proceso y preservar el medio ambiente para las futuras
generaciones. Agblogbloshie, un suburbio de la capital, Acra, está
considerado como el mayor vertedero ilegal de residuos electrónicos de
todo el mundo. Allí viven y trabajan unas 70.000 personas, la mayoría
dedicadas a recuperar partes reciclables, tales como el cobre,
procedentes de estos desechos. Lo hacen utilizando técnicas artesanales
que contaminan el medio ambiente, hasta el punto de que Agblogbloshie
recibe el sobrenombre de “Sodoma y Gomorra”. Anualmente, Ghana recibe
alrededor de 300.000 toneladas de residuos electrónicos de los que solo
el 1% se procesa de acuerdo con los estándares internacionales de
protección ambiental. Más de 200.000 ghaneses se dedican al reciclaje de
estos
desechos. El proyecto prevé que Cáritas Ghana y sus socios se encarguen
de la recogida, gestión y venta de productos derivados de residuos
electrónicos para frenar la propagación de sustancias nocivas para el
medio ambiente y así dar un empleo a las personas más pobres de las
áreas rurales, proporcionándoles también agua limpia y fuentes de
energía renovables.
Samuel Zan Akologo, Secretario Ejecutivo de Cáritas Ghana y del
Departamento de Desarrollo Humano del National Catholic Secretariat
(NCS), indicó que la iniciativa se comprometerá a apoyar una respuesta
política adecuada para abordar “la amenaza que representan para la salud
y el medio ambiente la presencia de residuos electrónicos”. Anunció
además que Cáritas Ghana también trabajará, por un lado, para crear
conciencia a nivel educativo con el fin de propiciar un cambio de
comportamiento a la hora de tratar estos desechos electrónicos; y por el
otro, en la creación de sistemas para su recogida y correcto reciclaje.
Para ello Akologo explicó que Caritas Ghana y la Deutsche Gesellschaft
für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) han firmado un acuerdo para el
apoyo técnico para formar a los empleados que se ocuparán de la acogida y
reciclaje de estos residuos.