Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 08/02/2018)- Mañana, 9 de febrero, se celebrará una misa en
la catedral de Nuestra Señora de Congo, en Kinshasa, en sufragio por
las víctimas de la manifestación del 21 de enero, tal y como ha
anunciado el Comité de Coordinación Laico (CLC), un grupo de laicos
católicos reconocidos oficialmente por la archidiócesis de Kinshasa.
Como la manifestación del 31 de diciembre, también la del 21 de enero se
organizó para exigir la aplicación del acuerdo, suscrito por la mayoría
y la oposición el 31 de diciembre de 2016, para convocar finalmente
unas elecciones democráticas, libres, transparentes y de acuerdo a la
Constitución. Ambas convocatorias fueron contestadas con violencia por
parte de la policía y del ejército, que lanzaron gases lacrimógenos y
abrieron fuego. Entre las víctimas mortales se encontraba la aspirante a
religiosa Thérèse Kapangala, alcanzada mortalmente por los disparos de
la policía cerca de la parroquia de San Francisco de Sales
de Kitembo. Después de una larga espera, el cuerpo de la joven debería
ser devuelto a su familia hoy, 8 de febrero. Su funeral tendrá lugar
mañana.
Algunos familiares de la joven, entre ellos su padre, oficial de
policía, han tenido que mantenerse ocultos por culpa de las amenazas.
Thérèse Kapangala se ha convertido en un símbolo de la lucha por la
democracia en la República Democrática del Congo, donde el presidente
Joseph Kabila todavía permanece en el poder a pesar de que su mandato
expiró el 20 de diciembre de 2016. La dramática situación en el país ha
llevado al Papa Francisco a anunciar una jornada de ayuno y oración por
la paz en el mundo, especialmente, por los pueblos de República
Democrática del Congo y Sudán del Sur. Está prevista para el día 23 de
febrero, primer viernes de Cuaresma.
Incluso la Comisión “Justicia, Paz e Integridad de la Creación” (JPIC),
de la Conferencia de los Institutos Misioneros en Italia (CIMI), ha
expresado su plena solidaridad con el pueblo congoleño en un comunicado
enviado a la Agencia Fides, en el que “condena enérgicamente el uso de
la violencia para reprimir las manifestaciones pacíficas en las que
participaron ciudadanos congoleños desarmados que no portaban más que
biblias, rosarios, crucifijos e imágenes religiosas. El CIMI “expresa su
solidaridad con las familias de las víctimas y las comunidades de
diferentes confesiones religiosas, que bajo el impulso de la CLC, están
luchando, -pagando un gran precio-, por la democracia y el respeto de
derechos como la libertad de opinión, expresión y reunión; y espera que,
en vista de posibles futuros eventos, el gobierno congoleño, y en
especial las autoridades competentes, se comprometan a garantizar su
seguridad”.
El CIMI concluye invitando a “la comunidad cristiana italiana a
acompañar, en actitud de solidaridad fraterna, al pueblo congoleño en su
tortuoso camino hacia la democratización del país a través de la
convocatoria de elecciones (presidenciales, legislativas nacionales y
legislativas provinciales) verdaderamente democráticas, transparentes,
creíbles y pacíficas, en la fecha ya prevista con anterioridad”.