Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 05/05/2020) - "Es una práctica escandalosa y alarmante, que
debe ser extirpada de raíz: hay algunas personas que están explotando el
bloqueo debido a Covid-19, y la desesperación creada por tantas
personas pobres, para inducir una conversión religiosa al Islam,
haciendo chantajes: 'si quieres comida, conviértete en musulmán',
dicen": así lo denuncia en una entrevista con la Agencia Fides el
profesor Anjum James Paul, católico paquistaní, presidente de la
"Pakistan Minorities Teachers’ Association".
"Pedimos a todos los religiosos musulmanes - observa Paul, docente en un
instituto público de segundo grado en Lahore - que eviten esta
vergonzosa forma de violencia y proselitismo, por la cual se solicita la
conversión religiosa a cambio de comida, algo que puede funcionar con
los marginados y los más pobres de entre los pobres. Apreciamos a todos
los que sirven a la humanidad sin estos segundos fines. En este momento
de sufrimiento común, todos estamos llamados a amar, respetar y servir a
la humanidad sin discriminación u otras razones. Recordamos que hoy en
día muchos países no musulmanes están ayudando a Pakistán".
En Pakistán, un video en el que un religioso islámico expresa su
alegría por la conversión al Islam de algunos no musulmanes que habían
pedido ayuda alimentaria debido al impacto económico de la emergencia
del Coronavirus se ha vuelto viral. El religioso insta abiertamente a
todos los musulmanes que trabajan en la distribución de ayudas
alimentarias a pedirles a los beneficiarios que adopten el Islam,
agregando que "no debemos ayudar a los no musulmanes".
El llamamiento ha suscitado indignación y protesta en las comunidades de
las minorías religiosas, especialmente entre cristianos e hindúes.
Además, la abogada pakistaní Sulema Jahangir en un artículo reciente en
el periódico "Dawn" habla sobre la práctica bien conocida de
"conversiones forzadas" de niñas hindúes y cristianas al Islam, a través
de matrimonios forzados con hombres musulmanes. Y dice: "La
vulnerabilidad de las niñas pertenecientes a minorías religiosas ha
aumentado aún más con el estallido de la pandemia mundial de Covid-19.
Recientemente se han dado casos en los que han negado los alimentos y la
ayuda de emergencia a personas de las comunidades hindú y cristiana.
El Covid-19 podría ofrecer una excusa para recurrir a la conversión
religiosa de las mujeres jóvenes como un medio para salvar sus vidas o
sus familias en tiempos de crisis. Una vez convertida, una mujer no
puede dar marcha atrás, ya que la apostasia implica la sentencia de
muerte". La "Comisión de Derechos de las Minorías" y la ONG "Centro de
Justicia Social" han recopilado los datos sobre 156 casos confirmados de
conversiones forzadas entre 2013 y 2019, la mayor parte referidos
principalmente a niñas menores de 12 años. Por esta razón, la abogado
insta a Pakistán a "proteger a las mujeres y niñas no musulmanas de la
explotación por parte de grupos poderosos y elementos criminales".
"Cuando los fundamentalistas musulmanes celebran la conversión y el
matrimonio como una victoria de la fe musulmana sobre otras comunidades,
se promueve una cultura de intolerancia y fanatismo y Pakistán se
convierte en un infierno", concluye.