Pekín, CHINA (Agencia Fides, 07/05/2020) - Algunas de las iniciativas en la comunidad
católica china que marcan el mes dedicado a la Virgen María y que se
viven bajo la bandera de la intensa devoción mariana que caracteriza
desde siempre la fe de los católicos chinos son: el “método de la
Visitación de María” como modelo para que todos los bautizados vivan su
fe y devoción en mayo, mes mariano además de un “año de la familia”
inspirado en la enseñanza del Papa Francisco para acompañar a las
familias en este periodo difícil aún marcado por la pandemia de
coronavirus.
Esta devoción se está viviendo aún más intensamente, este año marcado por la epidemia de Covid-19.
El 1° de mayo, para la solemne misa inaugural del mes mariano, no fue
posible realizar físicamente una peregrinación mariana a los diversos
santuarios dispersos en la China continental dedicados a la Virgen de la
Asunción. Pero los fieles no se desanimaron ni se resignaron: las
comunidades decidieron acoger a la Virgen siguiendo el método de la
"Visitación": las familias se turnan para recibir a la Virgen en su
hogar para rezar en pequeños grupos o en "salas de oración", recitando
el Rosario junto con los vecinos, y así aumenta la experiencia de fe
transmitida a través del amor familiar.
La Arquidiócesis de Ji Nan, la capital de la provincia de Shan Dong, nos
invita a cultivar la oración mariana en familia, subrayando que de esta
manera "la pandemia no nos impide hacer la peregrinación espiritual al
santuario mariano de Jian Shan en la aldea de Hu Zhuang”, donde este año
se celebran 125 años de la construcción de la iglesia dedicada a
Nuestra Señora de Lourdes.
Mientras tanto, el 30 de abril, la Arquidiócesis de Pekín envió una
carta a todos los sacerdotes y fieles para promover un "Año Familiar"
especial, inspirado en la Carta dirigida por el Papa Francisco a todos
los fieles para el mes de mayo de 2020 y al contenido de la exhortación
apostólica Amoris Laetitia sobre el amor en la familia. Durante este
mes, la Arquidiócesis recuerda la importancia de salvaguardar la
comunión eclesial en las comunidades individuales y con la Iglesia
universal, en estos momentos en que los contactos físicos se ven
complicados por las medidas necesarias para combatir la propagación del
coronavirus. Durante este tiempo, los católicos de China continental han
seguido diariamente la misa celebrada por el Papa Francisco en la
capilla de Santa Marta, y los sacerdotes también han usado herramientas
digitales como 'Wechat' para atender a sus comunidades desde un punto de
vista pastoral.