La Paz, BOLIVIA (Agencia Fides, 06/05/2020) - La Conferencia Episcopal Boliviana sugiere que
la Asamblea Plurinacional junto con el Tribunal Supremo Electoral
trabajen de manera coordinada y tengan en cuenta la dificultad que
existe actualmente debido a la pandemia de coronavirus y el rápido
aumento de infecciones registradas en el país, para asignar una nueva
fecha a la elecciones generales en el país. Bolivia, después de cancelar
las manifestaciones electorales del 20 de octubre de 2019, había fijado las nuevas elecciones para el 3 de mayo de
2020. El 20 de marzo, los partidos convocados por el Tribunal Electoral
decidieron posponer la elecciones y entrar en cuarentena por 2 semanas.
Ayer, martes 5 de mayo, la Conferencia Episcopal Boliviana, a través de
una declaración, pidió a las autoridades nacionales que decidan
"imparcialmente" el momento más apropiado para las próximas elecciones
generales, a fin de no poner en peligro la salud y la vida de todos los
ciudadanos.
"La Asamblea Plurinacional debe actuar en coordinación y confianza con
el Tribunal Supremo Electoral, para decidir, de manera imparcial, lo que
es de interés general, teniendo en cuenta las dificultades de las
condiciones actuales, porque, si la fecha de celebración de las
elecciones es necesaria, mucho más es necesario no poner en peligro la
salud y la vida de los ciudadanos y garantizar elecciones limpias y
transparentes", dice el comunicado enviado a Fides.
Los obispos bolivianos también recuerdan a las autoridades que el 2 de
mayo, el Papa Francisco instó a los líderes políticos a poner fin a sus
diferencias y unirse para superar la pandemia de Covid-19, destacando
que su trabajo principal es "cuidar a sus pueblos".
Los obispos están preocupados por los episodios de violencia que han
ocurrido en algunas áreas del país, que tienen como base los intereses
de algunos grupos o partidos, y también la explotación de la enfermedad y
el sufrimiento de las personas "para su propia propaganda política",
dice el comunicado. Finalmente, recuerdan que en este momento, la
prioridad no es poner en peligro la salud y la vida de los bolivianos,
sino que es hora de actuar con responsabilidad y unidad.